NidoAzulcrema
El arquero puso en duda su continuidad
El arquero puso en duda su continuidad

Imaginar la decepción de Hugo González es sencilla.

Muñoz entre lesiones y baja de juego perdió el puesto el torneo anterior. Entonces apareció una versión desconocida de Hugo. Su forma física impecable tras meses de entrenamiento –casi en silencio– más el buen sabor de boca que dejaron sus actuaciones conforme pasaron los encuentros parecía iniciar un nuevo ciclo en la portería azulcrema.

Para sorpresa de propios y extraños, Muñoz reapareció este semestre bajo los tres palos y se envió a Hugo al banco sin argumentos futbolísticos que respaldaran esta decisión.

A dos meses de esta situación, Hugo se ha manifestado:

Ahorita tengo la cabeza en América, pero terminando el torneo ya valoraré las opciones que tenga para ver si hay alguna buena y poder salir a jugar.

No quiso profundizar en su sentir aunque al decir que “por algo pasan las cosas” queda claro que ni él entiende la razón que le hizo perder el puesto.

Es complicado, pero siempre por algo pasan las cosas, esperemos que después de esto venga algo bueno y al final del torneo valoraremos lo que pasó y decidiremos si quedarnos o salir.

En América se habla de competencia interna pero nunca ha existido. Siempre juegan los que tienen un nombre y jerarquía sin importar si baja su nivel de juego o son expulsados con frecuencia.

Si no hay forma de competir de manera justa y sana por un lugar en el cuadro titular, lo mejor es partir. Eso le conviene a Hugo. Tiene 26 años, tampoco es que haya debutado ayer y si quiere que su carrera empiece a despegar de verdad, tendrá que hacerlo en un equipo que le de confianza y valore sus aptitudes bajo del marco.

Ojo que no hablo de sus cualidades ni creo que es el mejor arquero del mundo ni que Moisés el peor. Es solo que si ya está definido quien será el arquero por los próximos años, no vale la pena perder el tiempo en Coapa.

Siempre he pensado que América es el peor equipo –por lo menos de diez años a la fecha– para intentar ganarse un lugar si eres de Fuerzas Básicas. Casos como Reyes y Jiménez son la excepción, no la regla.

Tampoco estoy diciendo que los jóvenes sean la solución a todos los problemas. Sin embargo, creo que dando continuidad a un par de ellos cada doce o dieciocho meses se tendría ese toque de dinamismo y desfachatez que nunca sobra en los equipos.

No resta más que decir: Hugo, si te llega una buena oferta, aprovéchala.