NidoAzulcrema
Guillermo Ochoa Club America
Inolvidables sus atajadas y su paso por el Club América.

Los héroes azulcremas no se acabaron en los ochentas. A pesar de tener años con pocos títulos, los grandes jugadores no han dejado de vestir la casaca americanista. Y unos cuantos, no sólo logran quedarse en la memoria de los aficionados, si no que logran entrar al pequeño y selecto grupo de Ídolos Modernos.

Nombre:

Francisco Guillermo Ochoa Magaña

Apodo:

Guillermo Ochoa nunca tuvo un apodo el cual destacara. Para los americanistas era simplemente Memo o Paco Memo, aunque por ahí hubo un intento fallido de un pseudocomentarista de llamarlo el “Periodista” por ser homónimo de un cronista mexicano.

Paso por Coapa:

Jugador de cantera que estuvo con el primer equipo en el siguiente periodo: Clausura 2004 – Clausura 2011.

Palmarés:

  • Clausura 2005.
  • Campeón de Campeones 2005.
  • Campeón y Subcampeones de CONCACAF 2006.
  • Interliga 2008.

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Su camino al Olimpo Azulcrema:

Con Adolfó Ríos sufriendo por cuestiones de salud y con un Alberto Becerra que simplemente nunca dio lo que se esperaba de él, el holandés Leo Beenhakker sorprendió a propios y extraños cuando mandaba a la cancha a un joven de 18 años para disputar el juego de la fecha 5 del Clausura 2004 ante el Monterrey.

Desde su primera aparición Ochoa demostró la calidad que tenía en las manos e inmediatamente se convirtió en uno de los consentidos de la afición. Para el Apertura 2004, Guillermo se vio relegado a la banca cuando Óscar Ruggeri prefirió confiar en su compatriota Sebastián Saja. La afición nunca le perdonó al Cabezón aquella decisión y Ochoa terminó por imponerse al arquero argentino que tuvo que salir del Club 6 meses después de su llegada.

Ya con Mario Carrillo en la banca, Memo se convirtió en el arquero titular indiscutible y fue parte vital para ganar el campeonato del Clausura 2005 así como de la racha invicta de aquel equipo.

En las épocas turbias del América, Guillermo Ochoa fue de los pocos jugadores que siempre sacaron la casta y el Clausura 2008 fue su graduación como ídolo azulcrema tras ser el jugador más rescatable, junto con Cabañas, de esas Águilas que sólo hicieron el ridículo.

Sus ganas de triunfar lo llevaron a Europa a mediados del 2011, siendo así de los pocos canteranos en la historia azulcrema de dar el salto al fútbol europeo saliendo directamente del América.

Sin dudas un gran arquero que siempre dio lo mejor de él por la causa azulcrema.