NidoAzulcrema

Soluciona esto, Emilio.

Las Águilas del América se dieron el lujo de hacer el ridículo a nivel mundial tras caer estrepitosamente ante el Guangzhou Evergrande FC en los cuartos de final del Mundial de Clubes 2015.

Como ha venido siendo una costumbre con el irregular equipo de Ignacio Ambriz, los de Coapa dominaron gran parte del juego pero carecieron de la contundencia necesaria, mientras que el rival en pocos intentos hace el daño suficiente como para ganar el juego sin problemas.

Los azulcremas salieron a la cancha del Osaka Nagai Stadium con Moisés Muñoz, Paolo Goltz, Miguel Samudio, Pablo Aguilar, Paul Aguilar, Andrés Andrade, José Guerrero, Rubens Sambueza, Darwin Quintero, Darío Benedetto y Oribe Peralta.

América inició a tambor batiente, al 7 el arquero chino tuvo una gran atajada a disparo de Sambueza. Minutos después, jugada desperdiciada por Andrade tras buen desborde de Paul. Al 18′ apareció Robinho pero Muñoz atajó correctamente. Las Águilas contraatacaron con jugadas de Goltz Benedetto y Aguilar, en un par de ocasiones los dos últimos, que no se concretaron de manera adecuada. Sin más que contar, el árbitro mandó al descanso a los 22 jugadores.

Los de Coapa intentaron nuevamente anotar el primer gol al inicio de la segunda parte, tanto Peralta, Quintero y Benedetto fallaron.

Sin embargo, al 55′ por fin los azulcremas pudieron abrir el marcador con tanto de Oribe Peralta tras gran contralgope iniciado desde el marco de Muñoz. Benedetto desbordó por izquierda y le puso un regalito a Peralta que en esta ocasión no perdonó. Tristemente, cuando se esperaba que las Águilas concluyeran la obra, nuevamente la falta de contundencia se hizo presente y ningún otro elemento americanista fue capaz de anotar otro tanto.

Al diez del final el América bipolar hizo su grandiosa aparición. Al 80′ en un contragolpe iniciado por un error de Quintero, los chinos desbordaron por izquierda y como siempre, Paul Aguilar no estaba en su zona. Sambueza no puede detener el desborde y en el centro nadie pudo sacar el balón. Muñoz pudo hacer más pero no lo hizo y cayó el tanto del empate.

Con la posibilidad del alargue, Ambriz hizo un pésimo cambio sacando a Benedetto en vez de Peralta por Martínez y con esto terminó de entregar el juego. Un par de minutos después salió Quintero por Arroyo pero no sirvió de nada.

El equipo chino se creció y al 92′ anotó el de la diferencia en un ridículo tiro de esquina donde nadie pudo cubrir su zona y tras una patética salida de Moisés Muñoz.

Es así que el América mostró su verdadero ser al jugar bien por varios minutos del partido y luego termina haciendo el ridículo demostrando que lo que pasó en Ciudad Universitaria la semana pasada fue un espejismo y que mientras Ignacio Ambriz esté sentado en el banco azulcrema este equipo jamás trascenderá.

Ahora a intentar no hacer mayor el ridículo y ganarse ese quinto lugar.