NidoAzulcrema
"Aquí lo más importante es y será el club, los nombres van y vienen y nadie es indispensable"
“Aquí lo más importante es y será el club, los nombres van y vienen y nadie es indispensable”

O es blanco o es negro. No hay grises, no hay matices, no hay puntos medios. De un instante a otro, de una sonora victoria a una imprevista derrota, las águilas se convierten en el mejor o en el peor equipo según muchos aficionados. Una visión que está lejos de reflejar la realidad.

Si bien se comenzó el torneo de forma dubitativa, todo parecía marchar “correctamente” hasta que llegó el día de enfrentar a los Tigres, un contrincante idóneo para medir el potencial del plantel de Ignacio Ambriz.

No hay duda que fue un encuentro lleno de detalles y que evidenció aspectos que se necesitan corregir ante ese tipo de adversarios. Pero para muchos fue mejor apuntar hacia un DT con el cual no simpatizan, y agudizar la crítica, antes de aceptar que nada justifica lo hecho por futbolistas preferidos como Rubens Sambueza y Darío Benedetto.

Tampoco se puede negar que la derrota ante Guadalajara fue humillante. Se veía como una inmejorable oportunidad para tomar revancha de ese vergonzoso marcador que está guardado en la memoria. Pero los azulcremas volvieron a ser víctimas de sus errores y fueron como ha sido en los últimos años, su más duro rival.

En este caso Osvaldo Martínez y Paolo Goltz, elementos que claramente no son los predilectos de la gente, fueron señalados terminantemente por sus errores. Mientras tanto, las observaciones a Moisés Muñoz fueron poco severas en función de que un gran número lo defiende de cualquier situación por su participación en aquella anotación ante Cruz Azul.

Y la goleada ante León detonó los comentarios más radicales, los más viscerales; comentarios nada constructivos. Parecería que solo se está esperando este tipo de desastres para reprobar, desacreditar, en primera instancia, a aquellos que no son los consentidos.

Aquí lo más importante es y será el club, los nombres van y vienen y nadie es indispensable. Y está claro que América es la institución más importante, la más mediática y la más ganadora de México. Y que su historia, su estructura, su linaje, ameritan una exigencia constante e inquebrantable. Sin embargo, esto no significa cruzar el umbral del extremismo cada vez que sucede algo que no se desea, que no se espera, algo en lo que no se está de acuerdo.

Es inaceptable recordar el aporte de determinado jugador para evitar juzgarlo y disculparlo siempre. También ignorar las acciones de los que generalmente no han rendido porque ya están etiquetados. Nadie es intocable, nadie es perfecto, nadie está exento de fallar y reconocerlo es una obligación inalterable.

Por ello hay que subrayar lo vergonzoso de ser el equipo con más tarjetas, que aquellos que deben asumirse como líderes pierdan la cabeza pensando que pueden ganarle la batalla a los de negro. Igualmente que haya algunos como Oribe Peralta que se les trata como todopoderoso cuando tienen un mal presente. Unos más como Darwin Quintero y ciertos refuerzos que no han acabado de entender lo que representa portar esta camiseta.

Hay que mejorar inmediatamente la disciplina y continuar trabajando para que varios retomen o alcancen su mejor nivel. Cuando termine la participación azulcrema se podrá evaluar a grandes rasgos qué tan capaces fueron para sacar adelante la tarea, qué tan competentes para ocultar las debilidades y sacar ventaja de sus virtudes. Pero nada puede modificar lo que desde el inicio es evidente y contundente.

América no cuenta con la mejor plantilla, tampoco es para decir que es digna de la división de ascenso. Es una plantilla corta y la dirigencia debe asumirlo por encima de cualquier partido o propósito en particular. Basta de frases clichés, basta de repetir que se está completo cuando es notoriamente falso.

No obstante, el objetivo es el mismo, el título. Un resultado en este instante no define el éxito o fracaso, solo indica qué tan cerca o qué tan lejos de está de alcanzarlo. Nada está perdido. Así que a seguir sumando y ojalá se entre a la liguilla con una soberbia victoria ante Pumas y de ahí catapultarse hacia la gloria.