NidoAzulcrema
"El equipo da posibilidades de jugar en diversas formas dependiendo el rival que tengas enfrente"
“El equipo da posibilidades de jugar en diversas formas dependiendo el rival que tengas enfrente”

Interesante plática fue la que sostuvo el nuevo timonel de las Águilas con Fernando Schwartz del periódico ESTO.

El entrenador azulcrema se dio tiempo para describir su método de trabajo y las posibles formaciones que usará según las circunstancias.

Vale la pena citar algunas de sus frases y comentarlas.

Comenzó hablando sobre lo que representa su llegada al América, el reto que tiene por delante y las gracias que de su parte merecen los altos mandos azulcremas.

En cuanto a sus resultados recientes, Nacho no rehuye ni los esconde. Al contrario, lo reconoce aunque el mismo indica que no es ningún improvisado.

Es normal. Todo ser humano tiene el derecho de la oportunidad. Tal vez los resultados no me han acompañado, pero no soy ningún improvisado. Me he preparado. Nadie me regaló nada. Confían en mi forma de trabajar. Entiendo y no me espanta. Me meteré las 24 horas al club para conocerlo a fondo. Es una gran responsabilidad. Aquí sólo vale ser campeones y ganar. Los retos no me espantan. Todos tenemos compromiso de hacer bien las cosas.

En lo personal concuerdo con lo siguiente:

1 – Los resultados no lo han acompañado y eso es innegable. De hecho, la mayor parte de las dudas surgen por ese lado mas allá de su mini-pasado por ese equipo que vive de los sesentas.

2 – No es ningún improvisado. Es decir, Ambriz lleva metido en el fútbol el tiempo suficiente para asegurar de cierta forma de que conoce el medio y lo que representa el América. Ahora bien, únicamente depende de él y de su trabajo sacar este reto adelante.

El banquillo del América es un barril de pólvora por lo que hay que hacer todo casi siempre bien. No debería ser así, pero la histeria disfrazada de exigencia no permite que la mecha tenga más longitud. Las cosas como son.

Su forma de entrenar según le cuenta a Fernando, se basa en el aprendizaje que tuvo en el viejo continente. Sin embargo, creo que un punto clave es el siguiente.

Busco más la parte humana que muchas veces el jugador necesita.

Uno puede argumentar que los futbolistas ganan millones (y es verdad, al menos, los buenos) y que por eso se les debe exigir que rindan como máquinas. No se trata de juzgar a nadie, al fin que como aficionado se puede vivir el fútbol de la forma que mejor se crea, sin embargo, hay una situación que perdura siempre: el fútbolista también es una persona. Y por lo tanto, su rendimiento puede verse afectado por temas como falta de confianza, no sentirse parte del grupo o cualquier otra situación similar. Por ejemplo, ¿alguien puede decir que Darwin es un tronco y que debería mejor dedicarse a otra cosa? ¿Alguien puede decir que Andrade en su primera etapa no tuvo éxito por falta de fútbol?

En mi punto de vista, en ambos casos el tema mental fue factor. A ambos siempre se les vio presionados, con demasiada ansiedad y deseos de hacer las cosas tan bien, que al final sale todo mal. Una simple palmada en la espalda, un voto de confianza puede hacer más maravillas en términos de fútbol que un contrato con cualquier cantidad de ceros. Si realmente Ambriz se enfoca en el aspecto mental de jugadores como ya los citados y logra darles la calma necesaria, todos saldremos beneficios. Ellos jugarán mejor y nosotros recibiremos las alegrías por sus anotaciones.

Continuando con la entrevista, se dio tiempo para hablar del aspecto ofensivo que manejaron Herrera, Mohamed y Matosas.

No te negaré que Miguel, Tony y Gustavo le dieron mucha parte a lo ofensivo y no se la quitaré. Lo que aportaré en mis características buscaré un equipo equilibrado. Que entienda cuando atacar rápido, cuando tener posesión de pelota, cuando a través saltar líneas. Es un trabajo que hacemos ahora. Cuento con grandes jugadores, que tendrán libertad en la ofensiva para desarrollar la calidad que tienen.

La clave en el fútbol: equilibrio. Por lo menos Ambriz está sobre la pista correcta y el mismo lo describe. Cuando haya que atacar, que sea con todo y de diferentes formas: rapidez, posesión, salto de líneas y demás. La teoría es correcta y no se si alguien podría decir que no. Naturalmente que aplicarla será la parte mas importante y la que defina si su gestión será un éxito o un fracaso.

Otro aspecto a considerar fue el tema del plantel y el grupo que se ha conformado.

El grupo está ya formado. Yo debo adaptarme a ellos también. Me conocen día a día, la disciplina, lo que pienso. Es adaptación de ambos para que funcione. Soy como debo ser. Siempre intentaré arreglar todo primero tratando bien al ser humano.

“La adaptación de ambos para que funcione”. Así es como un entrenador debería manejarse. Siendo flexible.

Por ejemplo, Herrera dejó un equipo formado, Mohamed lo tomó y los primeros meses del Turco se decía que era el equipo de Herrera “dirigido por Mohamed”. Tony fue paciente e implementó su idea gradualmente con el resultado que todos conocemos y que hoy nos hace presumir tener mas títulos que nadie (que siempre los hemos tenido, aunque en la FMF no lo quieran reconocer).

Caso contrario a Matosas que llegó con su verbo de “este es mi estilo, yo así juego, van a pasar 10 o 15 años y voy a seguir jugando igual”.

Por eso es que solo duró cinco meses en el cargo. El uruguayo nunca entendió que este plantel es flexible, pero no de la noche a la mañana. Especialmente cuando la gran mayoría de los que conforman la plantilla ya se conocen gracias a la continuidad que han tenido. No es un equipo con jugadores a los que se pueda marear con un bonito discurso en la práctica pero de difícil implementación. Matosas fue rígido, fue soberbio y por eso no está mas.

Este es el mejor ejemplo que puede tener Ambriz. Lo que vaya a intentar, que sea de forma gradual y que ofrezca flexibilidad. En el fútbol mexicano no se necesita ser un genio del fútbol mundial para ser exitoso, basta con dejar el sombrero de mago ahí en el vestidor y no buscar inventar como hacen muchos entrenadores.

Habló también de los nuevos integrantes del plantel, especialmente de los mas jóvenes como Martín y García.

A Marín lo conozco desde pequeño en San Luis. Fue campeón goleador en su categoría. ‘Guamerucito’ es rescatable también. Ambos podrán jugar. Les buscaré sacar lo mejor. Son rápidos y ayuda a tener otro tipo de juego. Al final es crecimiento con los jóvenes. Aquí están ‘Cachis’, Alex Díaz, Martín Zúñiga, Emilio Pimentel, son jóvenes que tendrán oportunidad. Trabajando al día a día y que ganen la oportunidad.

Ya veremos que ocurre con respecto a las oportunidades a jóvenes que muchos han prometido darles juego y al final, si les va bien juegan los últimos 3 o 4 minutos del partido. Y eso si vamos ganando.

Quizá en la primera etapa de Concachampions puedan ver mayor actividad e ir sintiendo lo que es portar la camiseta del más grande.

Finalizó hablando sobre un tema que nos interesa: los planteamientos y formaciones.

Tengo jugadores para hacer un 5-3-2 o 4-4-2. Iré manejando. Por suspensiones y bajas de juego puedo ir a 4-3-3. El equipo da posibilidades de jugar en diversas formas dependiendo el rival que tengas enfrente.

Mal no estábamos los que hemos comentado sobre esto en los diversos posts de pretemporada. Tampoco es que América vaya a jugar un 3-4-3 o un 5-4-1 como si sucede en otras partes del mundo. Lo positivo es que desde ya, se nota cierta versatilidad, misma que en verdad ojalá logre plasmarse en la cancha.

Como mencioné en un comentario reciente: no hay nada más sano en un equipo de fútbol que tener la capacidad de reinventarse. Los sistemas rígidos son vulnerables en cuanto se les detectan los puntos débiles. Solo basta recordar que a Herrera se le maniataba con cierta facilidad tapando la salida de los laterales y marcando a Sambueza. Incluso el “amigo” Cardozo lo declaró en un previo Toluca-América. Nunca cambiaba el 5-3-2 e incluso en la selección, sigue haciendo lo mismo.

Así pues, en teoría todo parece marchar bien en cuanto a las ideas de Ambriz para con el grupo. Por el bien del Club América, de la institución, de la historia y de nosotros que los seguimos con toda la pasión que caracteriza a la afición azulcrema, que todo salga a pedir de boca.

Que hubiéramos preferido a otro entrenador con más blasones, sin duda. Pero de que Ambriz tiene las ideas claras con lo que busca, tampoco hay duda. Ahora hay que ponerse a trabajar y dar resultados, que al final del día, lo que mantiene a un entrenador en su puesto son los resultados y no el verbo.