NidoAzulcrema
4 rojas en la era Ambriz
4 rojas en la era Ambriz

Una nueva indisciplina del capitán de las Águilas movilizó a la directiva del equipo que buscó por todos sus medios habilitarlo para el partido de vuelta contra Guadalajara. Sin embargo…

La comisión disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol declinó la solicitud hecha la tarde del viernes por el Club América de permitir al argentino participar en el siguiente cotejo ratificando la decisión del silbante Cesar Ramos.

Rubens será suspendido por un partido y volverá a tener actividad en caso de que el América se imponga este domingo a su némesis, las Chivas del Guadalajara. Es casi un hecho que Michael Arroyo irá de inicio en el cotejo que se llevará a cabo en el Estadio Azteca.

Ahora bien… ¿Qué deja esta infructuosa apelación en favor de Rubens? De entrada se le da un espaldarazo al capitán de las Águilas, solapando una actitud que pensamos ya había sido removida de la mente de Sambueza quien se veía más mesurado y controlado en sus reacciones y declaraciones en este torneo. Muy probablemente recordará que al haber sido indispensable en el funcionamiento del equipo, se sentirá protegido y apoyado incondicionalmente por la directiva y cuerpo técnico sin importar los desplantes que tenga para con los árbitros y rivales; eso no se hace, ¡debe ser reprendido!

Si bien Sambueza ha sido un referente en los torneos más recientes, hay algo que se le puede criticar: en los momentos importantes suele desaparecer, ya sea en el funcionamiento, o literalmente desaparece del campo haciéndose expulsar en momentos inoportunos y en que más se le necesita. Él, como capitán e “ídolo” de muchos jóvenes y nuevos americanistas debe poner el ejemplo de inteligencia y serenidad en los momentos calientes y ríspidos de cada encuentro.

Los americanistas debemos ser exigentes, y apoyar en las buenas y en las malas al equipo, mas no ser permisivos y perdonarles todo a los jugadores por mas idolatrados que sean; esto a su vez, no nos hace mezquinos o “pseudoaficionados” al señalar los errores técnicos y mentales que tengan, ya que son profesionales y se les paga por hacer su trabajo (y bastante bien pagados).

Como ejemplo, podemos poner una carta que un aficionado le envió vía Twitter a Rubens Sambueza (y que el jugador contestó diciendo que es humano y todos cometemos errores) en la cual se le disculpa la irresponsabilidad que tuvo en el partido de ida contra Guadalajara cuando estuvo pidiendo a gritos en repetidas ocasiones que lo expulsaran del partido; misma de se muestra a continuación:

carta-a-sambueza

Una vez analizado el contenido de dicho documento, llamó poderosamente mi atención la siguiente frase:

Hoy, en el juego ante Chivas, saliste expulsado dejando vulnerable al equipo, pero ¿sabes?, no me molesta, porque has dado muchas mas alegrías al equipo que tristezas.

¿Es en serio? ¿No le molesta? Si la persona que escribió la carta está resumiendo el problema en ese párrafo: ”SALISTE EXPULSADO DEJANDO VULNERABLE AL EQUIPO”. Un capitán, un referente, un ídolo, no puede abandonar a sus compañeros por un berrinche o un momento de locura, es quien debe mantener la cordura más aún que los demás y echarse el equipo a cuestas para sacarlo adelante en los momentos difíciles; esto diferencia a un jugador destacado de un ídolo.

Rubens es un jugadorazo, con mucho carácter y determinación, pero un ídolo… todavía no. Le falta mucho por demostrar para ponerse a la altura de Cuauhtémoc Blanco, Zaguinho, Antonio Carlos Santos, Alfredo Tena o Carlos Reinoso.

Esperemos que el error mental de Rubens no tenga consecuencia en esta eliminatoria, para que América pase esta etapa y siga la próxima semana peleando por un título mas en sus gloriosas vitrinas, y sobre todo, le haga entender que para ser un ídolo en América, primero hay que comportarse como uno.