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Oribe, víctima de sus propios "compañeros".
Oribe, víctima de sus propios “compañeros”.

Las Águilas del América continúan en esa inercia negativa en la que se metieron tras haberse calificado con semanas de anticipación a la liguilla y caen 1-0 en el duelo de ida ante Pumas de la UNAM con tanto de Eduardo Herrera.

PRIMER TIEMPO

Cuando uno lee los nombres que van a saltar a la cancha, te das cuenta de tu realidad. De lo corto y limitado que es el plantel. Atrás, los de siempre, pero al medio se mandó a Molina (único decente), Guerrero, Martínez, Arroyo y Mendoza. Arriba peleando contra dos y tres: Oribe.

La formación fue un 4-2-3-1 que como dibujo táctico es interesante pero que en la práctica y con este América, no hay forma de sostenerlo por ningún lado. En un mundo ideal, Molina y Guerrero tendrían que ser los escudos que interceptaran los ataques auriazules y de ahí, servir a Martínez, Arroyo o Mendoza para profundizar y buscar a Oribe.

Pero el fútbol dista de ser ideal, y el corto circuito terrible que presentaron los tres de creación fue de lo más triste que se recuerde en años.

Mientras tanto, Muñoz aprovechó para demostrar que lo ocurrido ante Atlas fue un error aislado y en base a buenos reflejos como en aquella jugada al inicio en donde le desvían el balón y reacciona atentamente para mandar a saque de esquina, despeja toda duda sobre su nivel.

América no existió en el primer tiempo. Al menos, no al ataque. Arroyo intentó tres veces por la vía de la media distancia: dos pegadas con un periódico mojado y un tiro libre desde tres cuartos de cancha que se fue lejos de la portería de Palacios.

Martínez nunca ha sido un generador de fútbol por lo que nadie esperaba que despertara de su amnesia y se pusiera a jugar de verdadero diez.

Por otro lado, Mendoza, en la peor noche de su vida, se cansó de perder literalmente cuanto balón toco. Todos los recortes hacia adentro fueron fallidos, todos los intentos de servicio fueron estrellados al defensor más próximo. Una calamidad.

Y Oribe. Solo, a lo lejos viendo como una tripleta de buenos para nada no eran capaces de generar una sola oportunidad en cuarenta y cinco minutos más dignos de un partido de fecha tres que de liguilla.

SEGUNDO TIEMPO

La primera sorpresa: Layún (de intrascendencia absoluta) deja la cancha tras cuarenta y cinco minutos para dar cabida a (otro intrascendente) Osmar Mares. Posiblemente obedece a una nueva recaída de Miguel quien en todo el torneo no se ha visto particularmente bien cuando regresa de lesiones.

El partido seguía feo y rocoso. El renovado Dante López era un dolor de cabeza constante para Paul Aguilar quien debió mantenerse pegado a la banda para no descuidar ese sector. Especialmente si Mendoza nunca ayudó en labores defensivas para poder dar más oxígeno a Paul.

Al 68′, el flamante goleador Luis Gabriel Rey toma el lugar de Michael Arroyo.

Al 70′, Daniel Ludueña ingresa a la cancha por Martín Romagnoli. Se comenta este cambio porque mientras el nuestro me causó una mezcla entre pena y tristeza, el de Hachita me causó cierta ansiedad de saber que somos sus hijos eternos.

Y no iba a quedarnos mal. Al 78′, un gran servicio del argentino encuentra a Eduardo Herrera quien se anticipa a Goltz y doblega a Muñoz con un remate de cabeza cruzado y pegado al poste. Uno por cero. Nada nuevo bajo el sol.

Con 10 minutos por jugar, América reaccionó, aunque como decía, cuando no hay calidad, de poco sirve generar oportunidades.

Primero fue Mendoza (al 81′) quien ingresa al área en la oportunidad mas clara del partido. Dos opciones: tirar al marco o habilitar a Oribe quien solo hubiera tenido que empujar el balón al fondo de la red. Y el Quick, la manda hacia afuera con un remate que terminó con la esférica llorando.

Un minuto más tarde, Gonzalo Díaz es llamado al deber y se presenta en la cancha de Ciudad Universitaria. Bastaron algunos desbordes por izquierda para generar más fútbol en cinco minutos que la tripleta creativa en ochenta.

Uno de esos desbordes que terminó con un centro preciso que para mala fortuna, le cae al infame Quick quien dispara de volea sin determinación, sin técnica, como auténtico amateur.

El reloj apremiaba mientras un centro desde la derecha encuentra a Rey entrando al área, y el Canguro, el máximo goleador en activo del fútbol mexicano, es que tiene al menos 20 años de experiencia disparando al marco, remata también de volea y la manda hasta el último carril de la pista atlética del estadio.

Si tu banca es: Luis G. Rey, Juan Carlos Valenzuela, Gonzalo Díaz, Moisés Velasco, Osmar Mares, Hugo González (PO) y Sergio Rodríguez (Sub-20) a poco, muy poco puedes aspirar.

Cuando no hay calidad en las líneas, esto es lo que ocurre. No hay táctica ni estrategia llámese defensiva, equilibrada u ofensiva que se sostenga cuando algunos jugadores no saben hacer ni lo más elemental.

ESTADÍSTICAS

stats-pumas-america-liguilla

RENDIMIENTO

Moisés Muñoz

Moisés Muñoz

BIEN

Mostró grandes reflejos a lo largo del partido. Su meta no fue avasallada pero cuando se le requirió, siempre tuvo un manotazo salvador. Excepto en el gol, donde ya no pudo llegar.

Paul Aguilar

Paul Aguilar

REGULAR

Le tocó sufrir. Memo Vázquez supo contenerlo colocándole a Dante López por esa zona todo el partido lo cual limitó la participación de Paul hacia el frente.

Paolo Goltz

Paolo Goltz

MAL

En general había librado el encuentro hasta que se le anticipan en el gol.

Pablo Aguilar

Pablo Aguilar

BIEN

Se encuentra constantemente sacando agua de un barco que por momentos corre el peligro de inundarse. No puede hacerlo todo él solo. Cuando entra Mares, sabe que ahora tiene que cubrir 2 posiciones.

Miguel Layún (45')

Miguel Layún (45')

MAL

Nada. Jugó pero es como si no hubiera estado. Las lesiones lo han aplacado y está muy lejos de su mejor versión. Por lesión o no, su cambio fue irrelevante.

Jesús Molina

Jesús Molina

BIEN

Este si entendió como había que jugar. Metiendo la pierna y no dejándose amedrentar. Además, estuvo cerca de hacer gol en aquel remate de tiro de esquina que el Pikolín salvó como pudo.

José Daniel Guerrero

José Daniel Guerrero

REGULAR

Sorpresiva su aparición pero no por ello lamentable. De hecho, inicia bastante bien, jugando con intensidad, barriéndose y robando un par de balones. Para la segunda parte apareció mucho menos y estuvo lejos del foco de atención.

Luis Ángel Mendoza

Luis Ángel Mendoza

INFAME

Quizá su peor encuentro como profesional. Perdió todos los duelos, se perdió todos los remates, perdió en todos los centros y hasta balones perdidos por él desbocaron en contragolpes de la UNAM. Lo bueno es que no necesitábamos un medio por derecha Richie, eh.

Osvaldo Martínez (82')

Osvaldo Martínez (82')

INFAME

Nada, no pasó nada. Si jugando de contención apenas logra hilvanar algún servicio, jugando de auténtico 10 como el que porta en su camiseta, era mandarlo a la guerra sin fusil. El problema es que si volvemos a revisar la banca, ¿qué? Tampoco ahí hay nada.

Michael Arroyo (68')

Michael Arroyo (68')

ULTRA INFAME

Sus disparos, o bueno, si les podemos llamar disparos fueron una burla para alguien que presume una pegada brutal desde la media distancia. Fue incapaz de llegar a línea de fondo una sola vez. Todo lo hace mal. Tendría que tener las maletas listas que independientemente de cómo acabe el torneo, este no tiene cabida aquí.

Oribe Peralta

Oribe Peralta

REGULAR

Qué difícil es ser Oribe y estar rodeado de gente que no te puede dar un balón a modo. Uno solo en 90 minutos. A pesar de jugar siempre de espaldas contra dos o tres adversarios, era el único que buscaba opciones para atacar el marco de Pumas. Si para nosotros es frustrante verlo tan solitario al frente, él debe estar peor. Como un espectador que compra boleto en la última fila, casi siempre lejos de las acciones.

SUSTITUCIONES

Osmar Mares (45')

Osmar Mares (45')

MAL

Primero le deja un espacio espantoso a Van Rankin que por fortuna, centra bastante mal. Luego, no sabemos en donde se encontraba en el centro de Ludueña. ¿Qué pecado estamos pagando?

Luis Gabriel Rey (68')

Luis Gabriel Rey (68')

INFAME

Su lentitud es realmente desesperante. Primero desperdicia una oportunidad por no tener la agilidad para rematar un balón que le caía a modo. Minutos mas tarde, saca un impresionante bombazo. Diez metros arriba del marco.

Gonzalo Díaz (82')

Gonzalo Díaz (82')

BIEN

Ante la falta de Sambu, adopta su rol. Se pega a la banda izquierda y causa muchos problemas a los defensores. Lástima que los servicios siempre le cayeron al hombre equivocado. De ser Oribe, seguro que al menos uno hacíamos. Tiene que jugar la vuelta sí o sí.

LÍNEA POR LÍNEA