NidoAzulcrema
Hablamos con el fino mediocampista

El NidoAzulcrema se viste de gala para presentar una breve conversación que tuvimos con el gran mediocampista mexicano Gonzalo Farfán.

El Chalo, como era conocido, llegó a las Águilas del América para la Temporada 1984-1985. El joven zurdo, quien había debutado en el Atlante, se incorporó a un equipo de época que meses atrás había vencido a las Chivas del Guadalajara en la final del Siglo.

Con grandes actuaciones, Farfán rápidamente se volvió titular y un consentido de la afición. Con el 7 en la casaca, fue indiscutible 10 años en el cuadro Azulcrema.

Hizo 71 goles, siendo el décimo máximo artillero de la escuadra en su historia, de los cuales se recuerdan más los dos anotados ante Pumas en la Final de la Temporada 1987-1988.

Fue campeón de Liga, Campeón de Campeones, CONCACAF e Interamericana con las Águilas.

Recuerda a Gonzalo Farfán en la ficha del Centenario.

Sin más preámbulo, presentamos la plática:

Gonzalo Farfán del Club América

¿Cuál fue tu sentimiento cuando saliste del Atlante para llegar al América?

Le tengo cariño a la camiseta del Atlante, tengo grandes amigos, ahí jugó mi papá y a mí me dieron la oportunidad de jugar en primera división, estuve 3 años donde debuté y terminé jugando de centro delantero el último año, pero mi afición por el América por el tiempo que jugué es muy especial (10 años), grandes compañeros y amigos que hice, los años que estuve ahí consiguiendo junto a mis compañeros 10 títulos en 10 años, (4 de Liga, 3 CONCACAF, 2 Campeón de Campeones y una Copa Interamericana).

Después tuve la fortuna de trabajar 10 años en club América, diferentes puestos, Jefe de Prensa, Secretario Técnico, Vicepresidente Deportivo, Director Técnico del Primer Equipo, Auxiliar Técnico, Director de Fuerzas Básicas y Director de Escuelas. 20 años en total estuve dentro de las instalaciones logrando muchos títulos, pero, sobre todo, grandes amigos y compañeros, los de mantenimiento, cocineras, chef, jardineros, secretarias, todos sin excepción hicieron de mi estadía en el Club una experiencia maravillosa y mi cariño por siempre para esta gran institución.

Gonzalo Farfán del Club América

Te recuerdo un golazo de tiro libre a un costado del área ante el Cruz Azul, y claro está, los dos goles a los Pumas en la Final. ¿Tú qué gol recuerdas más en tu etapa de americanista?

Cada uno tuvo un significado muy especial, porque culminas el esfuerzo de todos los compañeros, pero como dices bien tú, los dos contra Pumas en la final significaron una gran alegría para mis compañeros y para mí, y estoy seguro fue algo muy especial para la gran afición americanista que siempre está ahí y en ese momento disfrutó un título más para las vitrinas del club América.

Gonzalo Farfán del Club América

Y siguiendo en el tema del recuerdo ¿Cuál fue tu mejor momento como americanista?

Cada uno de los entrenamientos, desde la pretemporada hasta el último momento de cada partido dentro del torneo, fueron muy especiales por la convivencia con los compañeros, la competencia interna que era siempre leal, en busca de la titularidad y la competencia con el rival eran momentos de tensión, emoción y júbilo cuando tú eras el que iniciaba el siguiente partido buscando ganar desde el momento que el árbitro iniciaba el juego.

Gonzalo Farfán del Club América

Finalmente, y agradeciendo tu tiempo para contestarnos estas preguntas… ¿Cómo ves al equipo actualmente? ¿Qué crees
que le está faltando para poder tener la mística que tuvo a principios de los setenta, en los ochentas y a principios de
los noventas?

Hoy es diferente los planteles cambian continuamente y eso no ayuda mucho, los torneos cortos y la inmediatez de resultados hacen cambiar a los jugadores en busca de los títulos que espera la afición, la institución y el plantel. Cada jugador que llega claro que intenta hacer lo mejor día a día, pero esa sensación de arraigo hoy es muy difícil de encontrar por el constante cambio de jugadores que duran poco en el Club América.

Así finalizamos esta breve charla con un ícono americanista, agradeciendo su tiempo.