¿Debe o no tener Renato Ibarra una segunda etapa?

Durante toda la pretemporada, una de las grandes discusiones fueron los refuerzos del América para el Apertura 2021, y ahora, un posible regreso para cubrir esas necesidades ha levantado una gran polémica entre el americanismo.

Se trata del regreso del ecuatoriano Renato Ibarra, quien tiene contrato y por ello es elegible para registrarlo y poder jugar, pero todos recordamos su caso. En marzo de 2020 fue detenido por agredir a su esposa Lucely Chalá, quien estaba embarazada, y pasó un par de semanas preso por el caso. Aquí obviamente está el detalle, aunque ya fue absuelto, hay debate sobre si alguien que hizo esto deba o no portar la playera del América.

Antes de dar mi opinión quiero aprovechar para aclarar muchos “argumentos” que usan muchos americanistas para justificar su regreso.

He leído mucho en redes sociales de que dicen que no saben qué pasó, lo cual es una mentira, quedó establecido tanto en el reporte inicial de la policía como en las declaraciones de la afectada, que fue agredida, junto a su hermana, por Renato y dos de sus hermanos.

“Nos entrevistamos con las señoras Lucely Estefanía Chalá García, de 24 años, y Ana Karen Chalá García, de 31 años, quienes indican que momentos antes, al encontrarse en su domicilio, fueron agredidas física y verbalmente por su esposo y familiares, quienes se encontraban en su domicilio”, indicaron los uniformados encargados de atender la emergencia en esa madrugada del 6 de marzo de 2020.

Chalá dio una entrevista a TV y Notas, donde dijo que le jaló del peló y la aventó contra el muro. También hay un video donde se ve claramente que tiene que ser detenido por sus familiares para no agredirla, que en ese momento estaba oculta en el vestidor.

Otra cosa que he leído fue que un error que cualquiera puede cometer. Se me hace de lo más idiota, Renato fue acusado de tentativa de feminicidio, tentativa de aborto y violencia doméstica. ¿En verdad se puede considerar algo así un error común? Estuvo preso por lo agravado del caso y ella fue hospitalizada.

Además, leí que Renato, que siempre negó las acusaciones de golpes físicos, fue encontrado inocente por el juez, lo cual tampoco fue 100 por ciento real. Lo que ocurrió fue que en la segunda audiencia, Chalá retiró los cargos y aseguró que no la había golpeado, por lo que los cargos de feminicidio y aborto quedaron descartados, por lo que pudo seguir el proceso por violencia doméstica en libertad.

“Lo que pasó fue que Lucely se retractó y dijo que no fue agredida por Renato, como lo había dicho la semana pasada, por lo que ya no se continuará con el proceso penal. Ella no presentó pruebas suficientemente contundentes para los peritajes médicos”, señaló una fuente entonces a TV y Notas.

Sin embargo, queda claro que llegaron a un acuerdo ya que el jugador debió pagarle un departamento de ocho millones de pesos, darle mantenimiento a sus hijos, asistir a cursos en contra de la violencia de género (que según reporta el diario Récord a la fecha sigue acudiendo), mantenerse alejado de ella y acudió al tribunal a firmar cada 30 días por seis meses.

Un año después, fue absuelto.

“Dimos cuenta que se ha dado cumplimiento a la reparación del daño que se había pactado, fue todo y se da por terminado el asunto. (La reparación del daño consistía) En lo que se había quedado anteriormente, darle un departamento a su familia, pero ya cumplió. A la familia le sigue cumpliendo, ya dio cumplimiento total, ya no tiene ningún cargo aquí ante la ley, él está cumpliendo con sus obligaciones. Ha quedado absuelto”, dijo su abogada.

Otra es que ella ya lo perdonó y están felizmente juntos. Esto lo desconozco, sé que se divorciaron, pero hay fotos de ellos, junto con sus hijos, en la cancha del Estadio Azteca tras el juego amistoso ante el Atlante.

Ahora, reiteramos la pregunta, considerando todo, ¿debe Ibarra volver? Para mí no, México es uno de los países con más violencia de género que hay y sería muy triste que nuestro amado América diera marcha atrás en su decisión de separarlo del plantel. Si ella lo perdonó, es cuestión de ellos, yo considero que él debe seguir su carrera fuera de las Águilas.

Pero ¿qué dicen ellas, las Azulcremas de hueso colorado? ¿Estarían de acuerdo? Pues en mi familia somos americanistas y les tuve que preguntar.

Mi esposa, Cynthia, americanista desde siempre y acompañante de decenas de partidos, fue contundente: “En lo personal no me parece. Es más, en la cárcel debería de estar. Lo que le hizo a su señora no fue cosa menor”.

Mi señora Madre, Violeta, ferviente americanista, una abonada que le valió un reconocimiento del club y con cientos de partidos, incluyendo la Final ante Chivas, escribió: “El ‘Ame’ no es cualquier institución deportiva. Es el quipo con más seguidores que lo aman o lo odian en este país. Por lo tanto, tiene un peso social que le acepten o no sus mismos directivos deben cuidar y valorar. No, no es posible que admitan de regreso a una persona que se atrevió a maltratar a su esposa, la sola duda lo coloca en una situación que debería ser de rechazo para todos los integrantes del Club América. Los asuntos de pareja son muy delicados y personales. Yo, como mujer, no puedo apoyar que lo regresen y tan contentos, ‘Aquí no ha pasado nada'”.

Mi prima Elena, que también es abonada del club desde hace varios años, opinó: “No, porque si bien legalmente la libró y no fue declarado culpable de violencia familiar y el equipo no tiene argumentos legales para despedirlo, el América debe promover valores en contra de la violencia familiar y la violencia de género, aunque pensaría lo mismo si una de las chavitas del Ame femenil se la llevan presa por madrear a su pareja y luego éste le da el perdón y termina el tema legal. Es un tema de que el Club no debe pasar por alto temas de violencia y en particular los de violencia de género”.

Mi también prima Sofía, al igual abonada desde hace años y americanista de corazón, dijo: “No, el América no debe permitir ese tipo de actitudes en sus jugadores. Desconozco la situación legal de su contrato, pero entonces a partir de ahora deberían incluir una cláusula en la que ese tipo de situaciones, para cualquier jugador del equipo, sean causa de rescisión”.

Finalmente, otra prima de nombre Violeta, claro, también Azulcrema desde la cuna, indicó: “No. Porque NADA le quita ser un violentador de mujeres, un agresor. Una cosa es que haya logrado salir bien librado y otra que NO sea un golpeador. Pésima decisión del equipo conservarlo porque viola, precisamente, los valores del club”.

Como pueden ver, en mi familia es un contundente no, pero también he visto que muchas en redes sociales están a favor.

¿Ustedes, lo están?

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