NidoAzulcrema
Sí Oribe, vamos contra Santos.
Sí Oribe, vamos contra Santos.

Nada como un partido de Concachampions ante un rival de poca resistencia para aliviar las heridas que deja la liga. ¿Verdad, América?

Sí, porque contra equipos como Seattle te luces, tocas por aquí, tocas por allá, marcas goles y hasta parece que juegas a algo.

Y esto es lo que más me molesta de ti, América. Me gusta ganar, pero no intentes venderme las victorias ante rivales que están en pretemporada como un gran logro. Ya estoy escuchando a ese soberbio que por ahora dirige tu destino decir que no cualquiera llega a semifinales de Concachampions por dos años consecutivos.

Trato de no pensar en si el Sounders con ritmo de competencia sería tan sencillo. Te hicieron tres tantos en dos partidos y además, los iniciaron ganando. Suerte que no están para aguantar noventa minutos, ¿cierto?

Al final, libraste el trámite y hoy en día es lo que cuenta.

Contento y orgulloso salió el aire que fue testigo de tu victoria.

PRIMER TIEMPO

¿Cuántas combinaciones son posibles en un equipo de fútbol? Porque está claro que repetir alineación es imposible.

Esta vez iniciamos con González en el marco. Un acto de valentía de Nacho. Paul, Goltz, Pablito y Samudio conformaron el reparto defensivo con el hombre invisible acompañándolos unos metros adelante.

La creación se dejó a cargo de los botines de Martínez, Andrade y Sambueza. Arriba premiamos a los mal portados devolviéndoles la titularidad apenas fue posible. Menos mal que a base de goles silencian a sus críticos.

Las acciones de peligro fueron esporádicas. Darwin tuvo la primera al dieciocho pero el defensor se interpuso entre la esférica y la red. Al veintinueve tocó ver a Sambueza controlar dentro del área y enviar una raya que Frei rechazó con ágil manotazo antes de ser vulnerado por el poste que le toca cubrir, así como las hace Muñoz.

Osvaldo Alonso nos puso a sufrir al cuarenta. Dejó la contención y avanzó lo suficiente para entrar al área por derecha. Envió servicio al centro pero el choque entre Haedo Valdez y Pablo Aguilar los mandó al césped con la mala fortuna de que el balón pegó en la espalda del americanista y batió a Hugo. Ni los propios compañeros dejan en paz al chico González.

Está claro que a nosotros nos gusta el dolor. Atacamos con furia cuando nos lastiman. Una brillante combinación por derecha entre Paul y Sambueza terminó con centro al corazón del área que Darwin conectó de cabeza pegado al palo para dejar sin oportunidad a Frei.

Parecía que nos íbamos al descanso con empate global pero Sambueza tenía otros planes. Ahora desde izquierda le mandó un regalo a Oribe que el goleador remató a dos metros del arco y nos puso adelante antes de ir a descansar.

SEGUNDO TIEMPO

El cotejo terminó al cincuenta y tres. Paul llegó a línea de fondo y centró para un solitario Andrade quien se acomodó para rematar y venció al arquero con disparo raso que puso cifras definitivas al encuentro.

El resto del partido fue poco y nada. Entró Lozano por Andrade pero mas allá de unos desbordes iniciales no pasó nada relevante con el joven uruguayo.

Luego entró Moreno pero sus remates no fueron adecuados. Hubiera sido positivo que marcara de nuevo para colocar cierta presión a los que se sienten titulares indiscutibles.

Por último entró Benedetto a intentar esos disparos sin sentido desde media cancha y como es normal, terminaron en la tribuna.

ESTADÍSTICAS

stats-america-sounders

RENDIMIENTO

Hugo González

Hugo González

REGULAR

El fútbol le ha dado la espalda a este arquero. Incluso sin tener un mal accionar termina con gol en contra. Y eso que el Sounders llegó dos o tres veces en el partido.

Paul Aguilar

Paul Aguilar

BIEN

Ahora si se lució. Participó en la triangulación con Sambueza que terminó en el primero y le puso el tercero al Rifle. Ojalá todos los rivales fueran como el Sounders, ¿verdad?

Paolo Goltz

Paolo Goltz

BIEN

La noche es sencilla pero termina envuelto de alguna forma en jugadas de choque. Una terminó con Evans en el césped y en la siguiente dejó la cancha tras lesionarse la rodilla.

Pablo Aguilar

Pablo Aguilar

REGULAR

Le llueve un poco sobre mojado. El autogol fue accidental aunque quizá evitable si se hubiera anticipado a Valdez.

Miguel Samudio

Miguel Samudio

REGULAR

No se proyecta al frente y atrás tampoco es garantía. El gol surge por su banda aunque es difícil ganar un dos contra uno. No ha sido el mismo desde aquella lesión que lo mantuvo un tiempo apartado de las canchas.

Daniel Guerrero

Daniel Guerrero

REGULAR

Un camaleón. Se sabe que está ahí pero hay que usar binoculares para ubicarlo con certeza.

Osvaldo Martínez

Osvaldo Martínez

REGULAR

Quizá subestima a Alonso y no lo presiona con intensidad en aquella jugada que culmina con centro y autogol. Hacia el frente se le recuerda un tiro libre que dejó tendido a un hombre de la barrera.

Andrés Andrade (62')

Andrés Andrade (62')

BIEN

Anda en buen momento. Se le ve concentrado, trabajando en equipo y jugando al fútbol. Quiere recuperar la titularidad y está sobre el camino correcto.

Rubens Sambueza (82')

Rubens Sambueza (82')

MUY BIEN

Tendría que ser el próximo Nightcrawler. Aparece en todos lados y es demoledor. Dos asistencias suyas resolvieron el intento de rebelión visitante.

Darwin Quintero

Darwin Quintero

REGULAR

Le tapan el primero por no rematar con mayor fuerza o colocación. Su cabezazo fue notable considerando que se coló entre dos torres y la puso al ángulo inferior izquierdo. En el segundo tiempo pudo culminar un contragolpe él solo pero se quedó sin ideas para batir a Frei.

Oribe Peralta (73')

Oribe Peralta (73')

REGULAR

Su participación se limitó a recibir la pelota que le tiró Sambueza y empujarla al fondo.

SUSTITUCIONES

Brian Lozano (62')

Brian Lozano (62')

REGULAR

Quedó a deber. Con treinta minutos por jugar y el Seattle entregado era para ofrecer algo mas.

Jesús Moreno (73')

Jesús Moreno (73')

REGULAR

Voluntarioso. Se mueve y lo intenta pero esta vez los remates no tienen la dirección necesaria para terminar dentro.

Darío Benedetto (82')

Darío Benedetto (82')

Algún día volverá a anotar desde lejos y habrá que aguantar otros doscientos intentos para que vuelva a entrar. Tal parece que ya no quiere intentar algo distinto a patear de lejos.