NidoAzulcrema
¿Algún día recordaremos cómo jugar Clásicos?

Mateus Uribe se convirtió en uno de los villanos de la noche al dejar ir el triunfo tras cobrar sin determinación el penal al 96′. El tiro a media altura para un gigante de dos metros como Gudiño fastidió la noche que parecía azulcrema.

Dicen que América merecía ganar. La realidad es que está entre un «sí y no». Un equipo que deja el carácter y la contundencia en el vestidor no merece nada. Las Águilas siempre son superiores a Chivas pero en la cancha se los come una especie de pánico escénico donde pareciera que las porterías se convierten en esas de juguete que venden en los supermercados y de pronto hacer gol se vuelve imposible.

Se merecía ganar porque Chivas vino a colgarse del travesaño y jugar de contra. Les salió tan bien al grado de la portería de Marchesín se vio en serio peligro a pesar del dominio azulcrema. Sin embargo, las Águilas buscaron el gol aunque no le conviertan ni al arcoiris.

Los delanteros azulcremas son patéticos. Roger Martínez es una decepción mayúscula. Ese estilo desfachatado y de poco compromiso no puede seguir en el cuadro titular. Mismo caso de Oribe quien lucha y corre por doquier, pero es incapaz de conducir un contragolpe de manera precisa aunque termine siendo de los «destacados» en este cotejo.

Cecilio y Mateus tienen que estar en la banca por tiempo indefinido. La «próxima figura» de Paraguay no termina de rendir. Ha tenido suficiente tiempo en América y ya es hora de buscarle sustituto. Mismo caso de Mateus quien empezará a vivir de los cuatro o cinco excelentes partidos del torneo anterior. Basta de jugadores gitanos. Es preferible jugar con uno que juegue de 7 cada partido que vivir con la esperanza de nuestros atacantes den un 9-10 después de naufragar en el olvido cualquier cantidad de partidos.

A Miguel Herrera también tendrían que darle las gracias aunque su gran aliado es la tabla general. El equipo no juega a nada, insiste con los mismos y su discurso está desgastado. Hoy lo volvió a salvar una individualidad como a lo largo del torneo.

El Clásico dejó un sabor amarguísimo. Durante ochenta minutos pareció la clásica derrota en el Azteca y de pronto nos encontramos con la victoria hasta que Mateus decidió que efectivamente, nuestra noche tenía que ser amarga sí o sí.

PRIMER TIEMPO

Desde el silbatazo quedó clara la tónica del encuentro: América con la pelota y Chivas a buscar la contra defendiendo con línea de cinco. Las Águilas buscaron la puerta de Gudiño pero tras veinte minutos, los ataques quedaron en frágiles promesas.

Chivas reaccionó entre el 19′ y 21′ tras poca comunicación entre Marchesín y Renato que terminó con un varios disparos contra la portería azulcrema. Brizuela lo intentó instantes después con tiro de media distancia.

América hizo volar por fin a Gudiño hasta el 27′ luego de que Oribe probara de media distancia. Mateus se unió a la fiesta de los disparos lejanos aunque no fue capaz de dirigirla entre los tres postes.

Oribe pudo abrir al marcador antes del descanso pero el cabezazo a centro de Mateus fue enviado a córner por Gudiño a quien es difícil de batir si le rematas al centro o a media altura.

SEGUNDO TIEMPO

Al 53′ repetimos la película de todo el torneo: escapa Oribe con balón dominado pero cuando buscó a Renato que corría cual corcel por derecha, la tira con demasiada fuerza. Es frustrante que estas jugadas le caigan siempre a Peralta. Lo mismo ha pasado con Cecilio o Ibargüen en partidos anteriores. Defendámoslo porque corre mucho y es nuestro capitán.

Cecilio y Sánchez hicieron ver a Van Ránkin como Cafú. El laterial rojiblanco dejó en el camino al paraguayo quien confió en que algún defensor le cerraría el paso pero también se llevó al juvenil azulcrema y dio para Pulido que no hace gol a nadie excepto a nosotros. Uno a cero para Guadalajara, el viejo escenario conocido para nuestras Águilas al 58′.

Al 67′ se fue Cecilio de nefasto partido para darle cabida a quien sería el héroe azulcrema: Andrés Felipe Ibargüen. América adelantó líneas pero el problema continuó: no se pueden dar tres pases consecutivos en el último tercio del terreno. Gudiño permaneció tranquilo y el cronómetro que parecía tener prisa por llegar al noventa.

Henry Martín –un héroe anónimo– entró al 78′ a cambio de Jorge Sánchez.

Con diez por jugar, comenzó la última oleada azulcrema. Oribe probó de media distancia y Gudiño volvió a volar. Un minuto después, Ibargüen devolvió la tranquilidad.

La jugada inició tras un esfuerzo de Oribe, quien aparentemente es el único que jugó. Rescató un balón que parecía perderse por la zona de esquina, y sirvió para el colombiano quien se sacó un rival y la mandó pegada al poste para el empate. El Azteca explotó y América se animó a buscar la victoria.

Gudiño derribó a Henry al 94′ luego de que el delantero punteara sobre la portería. El colegiado señaló castigo y tras ligero debate en el punto penal, Mateus se puso tras la esférica. No vamos a mentir y decir que teníamos confianza en que iba a convertir. Justamente lo contrario, Mateus no ofrece seguridad y de poder elegir, que pateara otro era la mejor elección.

El colombiano terminó pateando al centro y a media altura para facilitar la atajada del gigante rojiblanco que salió en hombros mientras que la parcialidad azulcrema se quedó un nuevo semestre con el sabor amargo que causa no vencer a un equipo sotanero que no es capaz de ofrecer algo más que “intensidad” en la cancha.

BONUS

Visita este enlace para ver el histórico entre América y Guadalajara para que recuerdes lo difícil que ha sido hacerle dos goles en un partido al Guadalajara en la década actual.

ESTADÍSTICAS

RENDIMIENTO

Agustín Marchesín

BIEN

Ganó una ante Pulido y perdió otra aunque poco podía hacer a semejante distancia. Atrás dependimos de sus lances que de los otros cuatro no se hizo uno.

Paul Aguilar

REGULAR

Una vistosa tijera y algunos intentos a la ofensiva pero atrás ofreció cero garantía que hasta Pulido le hizo túnel.

Bruno Valdez

REGULAR

No cometió penal y ya es ganancia. Fue el menos peor de los de atrás. Chivas atacó poco y con brechas por doquier, es difícil cubrir distancias largas.

Emanuel Aguilera

MAL

Poca presencia e inexistente liderazgo. No gana un solo balón por arriba y abajo le hacen trizas en velocidad.

Jorge Sánchez (78')

MAL

Una nota dolorosa porque venía bien, pero dejar pasar a Van Ránkin de esa forma no tiene salvación.

Guido Rodríguez

BIEN

Sin Guido no existiríamos. Es quizá el mejor azulcrema en lo que va del torneo, casi siempre fiable pero hay que ayudarle.

Mateus Uribe

MAL

Al inicio del cotejo se perdió el gol por no fusilar de buena manera a Gudiño. Puso gran servicio para Oribe antes de finalizar el primer tiempo, pero tuvo la más importante, la que enseña quién está para lucir y quién es uno mas. Su disparo fue patético y no tendría que cobrar penales nunca mas.

Renato Ibarra

BIEN

De los pocos que no decepciona en los clásicos. Corre, centra, busca desbordar y es incansable por derecha. Le urge un socio como en algún lapso fue el Chino Romero.

Cecilio Domínguez (67')

MAL

Otra dolorosa decepción. El paraguayo parece tener lo necesario para ser el de los mejores de la liga pero no termina ni siquiera por arrancar. Es tan culpable como Sánchez por el gol recibido. Hacia el frente pasó de noche y no debió ni arrancar la segunda mitad.

Oribe Peralta (86')

BIEN

Al final fue el más incisivo sobre Gudiño. Le remató de media distancia, de cabeza y por doquier aunque no pudo vulnerar. Su esfuerzo por recuperar la esférica abrió el camino para el empate. ¿Cómo estarán nuestros “jóvenes atacantes” sudamericanos que uno de 34 termina mejor que ellos?

Roger Martínez

MAL

El rey de las decepciones. ¿Recuerdas el estilo de Arroyo? Ese estilo de si me cae la esférica bien, si no también. Ese es Martínez. Llamado a ser el gran goleador azulcrema pasó ser un cero en la cancha. Tras once fechas y en relación calidad/precio, es la peor contratación del Club América. Tiene a su favor que acaba de llegar y seguramente mejorará, pero hoy en día Martín está para ser titular.

SUSTITUCIONES

Andrés Ibargüen (67')

BIEN

Gol apagafuegos. Por primera vez desde que llegó, fue el revulsivo que se necesitó. Incluso tuvo el 2-1 pero su remate de volea no salió con dirección de gol. El problema es que es uno más de la lista de gitanos.

Henry Martín (78')

BIEN

No es primera vez que le cometen penal, lástima que no le dejen patear por lo menos para probar con alguien distinto. Hizo lo que tenía que hacer pero Mateus no aprovechó. Lástima que el nombre de Oribe o el costo de Martínez le mantendrán en la banca.

Antonio López (86')

Entró de lateral/volante por izquierda pero se le vio poco considerando que América se volcó buscando dar la vuelta al partido.

LÍNEA POR LÍNEA

  • Portería
  • Defensiva
  • Contención
  • Creación
  • Definición
  • Dirección Técnica
2.3

Comentario Final

Dice Herrera que los pasamos por encima, que el resultado son cosas del fútbol y que hay que trabajar para ser más contundentes.

Es la misma cantaleta de toda la vida. Ni se ha mejorado en la definición ni se tiene carácter -salvo tres o cuatro– para jugar los Clásicos. El estilo 4-4-2 no ha dado resultados y es hora de empezar a probar nuevas formaciones y jugadores dejando de lado las dañinas jerarquías.

Al final del día, América es segundo lugar de la competencia y ante ese dato, hay poco que argumentar. América no juega a nada y pudo terminar de líder. Aunque claro, ya sabemos cual es el final: en la recta final bajaremos al quinto o sexto lugar que es más acorde a la realidad. Por lo pronto, América volvió a decepcionar en un Clásico. Tal parece que el cometa Halley pasará primero antes de volver a hacerle dos goles al Guadalajara.