NidoAzulcrema
Verón va a tener ochenta años y seguirá siendo impasable para los delanteros Águilas.
Verón va a tener ochenta años y seguirá siendo impasable para los delanteros Águilas.

Impresentable.

No hay otra forma de calificar la actuación azulcrema en la cancha del Azteca tras ser goleados por marcador de 3-0 que prácticamente sentencia nuestro destino en el actual torneo.

Esta ocasión la empezamos perdiendo desde la alineación inicial. La estatua llamada Oribe volvió a salir a la cancha cuando Benedetto demostró en León que está en mejor forma física y futbolística que Peralta.

Después, lo de siempre. Llegamos, pero somos tímidos para definir. La echamos siempre a un lado. Sea Arroyo, sea Martínez, sea Sambueza, sea Oribe. Todos la tiran hacia un lado.

Y la contraparte: nos llegan una y termina al fondo. El gol anulado a Britos ya era una advertencia de que había que ser muy certeros adelante y una muralla atrás porque Pumas vino con el mismo plan de hace un par de semanas: regalar la posesión y buscar ganarlo con errores del rival. Sobra decir que les salió a la perfección.

América tampoco ofreció mucha resistencia. La expulsión de Pablo Aguilar condicionó el juego y la de Samudio terminó por romper todo atisbo de esperanza para por lo menos dejar en un gol la desventaja.

Ambriz demostró que no está para partidos y circunstancias de esta magnitud porque se olvidó de que las eliminatorias son de 180 minutos. Era imperativo que los que se colgaran del travesaño fuéramos nosotros al quedarnos con nueve y no seguir regalando espacios que hicieran más abultada la desventaja en el marcador.

En la vida se puede perder, pero no así. Cuando el rival te supera, se reconoce y se trabaja para mejorar.

Nunca se les debe entregar en bandeja de plata el resultado.

Nunca.

PRIMER TIEMPO

Arroyo buscó detonar las acciones desde temprano. Corría el minuto seis cuando un disparo de media distancia fue desviado por la rodilla de Oribe que cerca estuvo de terminar en anotación.

Un instante después, Arroyo filtró para Martínez quien después de controlar, buscó colocarla pegada al poste pero el caprichoso balón se fue por un costado.

Pumas reaccionó y nos puso contra las cuerdas. Una pelota quieta encontró a Britos quien marcó de cabeza pero el abanderado marcó fuera de lugar de forma errónea con el cronómetro marcando un cuarto de hora.

La realidad es que el trámite del encuentro se tornó complicado. Memo Vázquez planteó el juego exactamente igual que en la fecha 17: cedió el balón a las Águilas buscando alguna oportunidad allá arriba. Esto dificultó el acceso por las bandas de Samudio y Paul. Y claro, tampoco es que nuestros atacantes hayan brillado con esta clase de planteamientos que fueron frecuentes a lo largo del torneo.

América muestra una terrible falta de imaginación cuando se le repliegan y le juegan de contra.

SEGUNDO TIEMPO

Empezamos bien.

Quien diría que era cuestión de minutos para que todo se derrumbara.

La primera gran acción de peligro ocurrió al cuarenta y siete. Paul llegó a línea de fondo y centró por abajo que Oribe no alcanzó a puntear a escasos tres o cuatro metros del arco.

Dos minutos después, una buena pared entre Oribe y Darwin terminó con disparo desviado del Científico. Arroyo reclamó algo a Quintero tras esa jugada. Quizá su pobre ejecución o el no haber ubicado al ecuatoriano que estaba presumiblemente en mejor posición.

América era dueño de las acciones mientras Pumas seguía con el camión estacionado en su portería.

Entonces, todo cambió.

Pablo Aguilar se barrió de forma imprudente y recibió el segundo cartón amarillo al cincuenta y dos. Darwin salió un minuto más tarde para intentar acomodar la defensa con Pimentel.

La situación era complicada pero no definitiva como demostró Arroyo al cincuenta y cinco cuando se quitó a dos hombres a base de potencia y remató por abajo buscando colocarnos al frente.

La debacle comenzó al sesenta y dos. Igual que en el juego de temporada regular, Sosa solamente tuvo que empujar la esférica al fondo del marco tras una pésima marca del oxidado Pimentel.

El juego no reanudaba cuando Samudio perdió la cabeza y se ganó la segunda amarilla tras un empujón por la espalda sobre Sosa.

Con dos hombres menos y el marcador 1-0, era el momento de cerrar las líneas y buscar ganar allá en Ciudad Universitaria.

Pero no, Ambriz metió a Andrade con la intención que el colombiano hiciera un desgaste físico importante tanto para defender como para aprovechar un contragolpe considerando que Pumas había adelantado ligeramente sus líneas cuando un cambio defensivo parecía más adecuado.

Sin embargo, a nada se aspira cuando los contragolpes se tiran a la basura. Ya lo habíamos comentado en la nota anterior pero aparentemente solo en esta humilde morada nos damos cuenta de ello. Corría el setenta y tres cuando Paul condujo quizá el ataque más importante en el partido, eran cuatro contra cuatro por lo que el servicio tenía que ser exacto o quedaríamos muy mal atrás.

La historia es conocida. Paul intentó hacer un servicio de derecha a izquierda pero fue interceptado, Pumas condujo mejor y entró por el lado que Aguilar ya había dejado desprotegido. Gerardo Alcoba aprovechó el balón suelto dentro del área y con potente zurdazo marcó el dos por cero.

América estaba desdibujado en la cancha. No sabían si replegarse o intentar descontar en el marcador. Mientras tanto, los auriazules aprovecharon el corto circuito azulcrema y asestaron el tercero con tintes definitivos tras remate de cabeza de Eduardo Herrera.

ESTADÍSTICAS

Un tiro a gol. Eso resume lo que somos hacia el frente.
Un tiro a gol. Eso resume lo que somos hacia el frente.

RENDIMIENTO

Moisés Muñoz

Moisés Muñoz

MAL

Tal parece que si el remate no va al cuerpo no ataja. Todo disparo universitario terminó en el fondo. Y tuvo la suerte de que le quitaran el gol válido a Britos.

Paul Aguilar

Paul Aguilar

MUY MAL

Irresponsable. No tiene disciplina táctica. En ese afán de subir deja desprotegido su costado. Los mano a mano defensivos los pierde todos. Si este es el “mejor lateral derecho” de México, pues bien estamos.

Paolo Goltz

Paolo Goltz

REGULAR

Once contra once no pasa problemas. Las expulsiones de Aguilar y Samudio terminan abren una brecha difícil de sellar. Hace lo que puede en una defensa en la que solo él estuvo presente los últimos 30 minutos.

Pablo Aguilar

Pablo Aguilar

MUY MAL

Lo hemos dicho desde hace mucho tiempo: este no es el Pablito que conocemos. Se ganó la primera amarilla por darle con el brazo a un rival y la segunda por una clara falta. Su expulsión fue el inicio del fin.

Miguel Samudio

Miguel Samudio

MUY MAL

Pablo se fue expulsado intentando defender, pero Miguel se vio rebasado por la impotencia y se hizo expulsar de manera lamentable. Tantas buenas impresiones había dejado en los últimos partidos que sirven de nada cuando en el juego importante echas todo por la borda.

Daniel Guerrero

Daniel Guerrero

MAL

Sin problemas hasta el minuto sesenta. Tras las expulsiones y el primer gol lo colocan como “tercer central” junto a Goltz y Pimentel pero naturalmente que iba a ser superado al no ser su posición natural.

Osvaldo Martínez (76')

Osvaldo Martínez (76')

REGULAR

Hablábamos del terror que tienen de disparar a portería los jugadores y Martínez es el mejor ejemplo de ello. Mientras el encuentro se disputaba en igualdad numérica fue el que más ocasiones remató al marco pero salvo aquella que pasó a unos centímetros del poste, las demás se fueron muy lejos.

Michael Arroyo (70')

Michael Arroyo (70')

REGULAR

Sus primeros minutos son interesantes. Dispara, filtra, busca el mano a mano e intenta ser la vía de acceso de cara al gol. Lastimosamente, todo queda en buen esfuerzo. Sin goles no hay paraíso.

Rubens Sambueza

Rubens Sambueza

MAL

Tiene buenos pasajes en los que conduce como en sus mejores tiempos pero el último toque no es determinante. Además, cae en ese juego de dimes y diretes con el árbitro, reclama todo y al final se avienta una barrida que era de roja directa.

Darwin Quintero (53')

Darwin Quintero (53')

MAL

Su intervención en el juego fue la misma durante el tiempo que estuvo: recibir de espaldas, darse la vuelta enseguida e ir a chocar contra algún rival. Nunca pudo asociarse con Oribe (aunque… ¿quién se asocia con él hoy en día?) y parecía jugar un partido distinto al de sus compañeros. La única oportunidad que tuvo fue aquel tímido remate a un minuto de finalizar el primer tiempo.

Oribe Peralta

Oribe Peralta

MUY MAL

No existe más. Interviene en un par de ocasiones en los que regresa bien las “paredes” pero por aire es presa fácil de Verón, por abajo también. No tiene movilidad, no ofrece soluciones allá arriba. ¿Por qué sigue siendo titular?

SUSTITUCIONES

Erik Pimentel (53')

Erik Pimentel (53')

MUY MAL

Solía ser fiable pero es normal que si nunca juegas no tengas ritmo. Fue presa fácil en un encuentro en donde las aguas estaban revueltas y estuvo lejos de ser solución. ¿Cómo andará Ventura que Erik le ganó la partida?

Andrés Andrade (70')

Andrés Andrade (70')

REGULAR

No existe jugador que entre de cambio y resuelva una desventaja en hombres y en el marcador y Andrade no iba a ser el primero en hacerlo. Hace su lucha pero si con uno menos es difícil, con dos ya estaba todo resuelto.

Javier Güemez (76')

Javier Güemez (76')

MAL

Entró para ver en primera fila como Eduardo Herrera colocaba el 3-0.

LÍNEA POR LÍNEA