NidoAzulcrema
Ambriz_fastidiado
La situación azulcrema se complica con miras al final del torneo

¿Debe el América comenzar a preocuparse? Para mí la respuesta es que sí, y mucho.

Hace un mes, las cosas pintaban de maravilla para los azulcremas, pero tras 11 jornadas del Apertura 2015 el balance de Ignacio Ambriz como entrenador ya está muy inclinado hacia lo malo.

Nacho tiene el peor inicio de torneo desde el 2011. Ciertamente por convocados a selección y lesiones no tuvo equipo completo, pero tanto Miguel Herrera, Antonio Mohamed y Gustavo Matosas, últimos entrenadores americanistas, tampoco estaban al 100 por ciento y sólo tuvieron días para prepararse y no comenzaron con dos derrotas, mientras que Ambriz tuvo varias semanas para alistarse y sí comenzó con caídas, y eran Puebla y Atlas, nada fuera de este mundo.

En 11 juegos tiene cinco derrotas por seis triunfos. Desde el Apertura 2011, donde fueron ocho descalabros en todo el torneo, el América sólo suma un torneo con seis derrotas en la fase regular, el Clausura 2014, mientras que en todos los demás no superaron las cuatro caídas. Es decir, que éste ya es el segundo peor torneo en cuatro años y faltan seis partidos.

Mencionando que son tres derrotas en el Azteca, dos en fila, en cinco compromisos en este inmueble. En el Clausura 2014 perdió cuatro en casa en todo el torneo, su peor número en la era Ricardo Peláez como directivo del equipo.

Desde el Apertura 2011, donde recibió 20 anotaciones, el América sólo una vez había permitido 14 goles en las primeras 11 Jornadas, el Clausura 2014. Hoy vuelve a pasar, es decir, la defensa está mal (y bastante).

Se han acabado las rachas importantes. Desde el Apertura 2013 que el América no comenzaba un torneo con derrota; se tenían cinco juegos sin “morder el polvo” con Chivas y ya se perdió; con León no se caía en fase regular desde 2001, y en general desde la Final de Vuelta del Apertura 2013, ya también se acabó.

Mención especial merece el perder el Campeón de Campeones con el Santos, equipo hoy último de la tabla, antes de arrancar el torneo.

Jugadores que fueron campeones en el Apertura 2014 y que mostraban al menos un nivel decente hoy son un desastre. Rubens Sambueza es un caos, Oribe Peralta casi no pesa, Paul Aguilar se la pasa tirándose, Paolo Goltz es una coladera, Michael Arroyo ni se ve en el campo y qué decir de Osvaldo “Estorbito” Martínez. Darío Benedetto y Darwin Quintero, que llegaron después, uno falla mucho, mientras que el segundo demuestra que no debió recibir otra oportunidad. Miguel Samudio medio lo intenta pero nada extraordinario. ¿Pues qué les hizo?

Pero más preocupante es el síndrome “sarampión” en el que se está convirtiendo el equipo, en otras palabras, sólo le pega a los “chicos”. Fuera de esas dos primeras jornadas, el América derrotó a equipos bastante vencibles como lo son Pachuca, Veracruz, Cruz Azul, Dorados, Santos y Morelia, todos en bajísimo nivel.

Sin embargo, comenzaron los juegos difíciles y el equipo no sólo pierde, sino ha mostrado mal y falto de gol.

Con Tigres, por más que digan que las expulsiones pesaron, en la estrategia se vio superado Nacho y esas tarjetas rojas fueron consecuencia de los mal que estaba el equipo. Contra Chivas nunca supo cómo superar la barrera defensiva rojiblanca y contra León fue arrasado.

Ambriz tiene definido su plan de juego, que como ya mencionamos sirve bien contra equipos sin potencia, pero contra mejores planteles está sufriendo.

Peor aún es que demostró miserable capacidad para revertir cuando se va perdiendo. El América de Nacho no ha remontado ningún juego, el que empezó ganando lo terminó así y el que comenzó perdiendo se fue con la derrota. No ha empatado.

Pero no todas son malas noticias para este América. De los seis juegos que faltan cuatro son bastante accesibles: Chiapas, Tijuana, Monterrey y Querétaro, mientras que Toluca y Pumas se antojan complicados.

Si las Águilas ganan esos cuatro compromisos relativamente sencillos, aunque sabemos que todos se crecen cuando ven la playera amarilla, se estará con 30 puntos, más que suficientes para estar en la fase final e incluso entre los primeros 5 lugares.

Ya estando en la Liguilla todo puede pasar, así que Nacho aún puede seguir trabajando para encarar ese “minitorneo”, de lo contrario su salida debe ser garantizada.

También quiero mencionar que pese a lo malo, el equipo aún se la parte en el campo en todo momento, lo cual es algo positivo.

Como siempre me despido recordándoles que toda opinión es bienvenida.