NidoAzulcrema
¿Que harás el domingo, Nacho?
¿Que harás el domingo, Nacho?

Se dice que hay que hacer un partido perfecto para poder regresar de una eliminatoria definida casi en un cien por ciento.

Pero… ¿qué es un partido perfecto?

¿Que argumentos tiene que presentar América en Ciudad Universitaria para estar más cerca de la perfección?

Empezamos por la teoría: hacer cuatro anotaciones y permitir una como máximo. El cuatro-cuatro nos pondría en la siguiente ronda por haber hecho más goles de visitante.

Entonces llega la parte complicada:

Construir y ejecutar un plan adecuado en el cual ya no se tiene margen de error.

Todo lo que se podía “regalar” se hizo en el juego de ida. La desventaja, ausencias y el siempre hostil entorno de C.U. no permiten una pifia más que eso significa apagar la última veladora.

Entonces…

COMENZANDO CON EL DT

Dos alternativas puede presentar Ambriz:

[1] Cambiar a línea de cinco. De esta forma, Paul podrá tener la libertad necesaria para subir y no dejar desprotegida su banda. El problema es que se tendría que echar mano de Pimentel y Ventura para acompañar a Goltz quienes tampoco han sido garantía. Esta opción no es descabellada considerando que lo mejor que hace Aguilar es atacar. Atrás quedarían fijos Mares, Goltz, Pimentel y Ventura formando un cuarteto que no deje alguna brecha como ocurre cada que Paul se agrega al ataque y que tanto León como Pumas en la ida supieron explotar.

[2] Considerando que todo lo que se consiga en C.U. es ganancia, se puede optar por una estrategia realmente agresiva que consiste en soltar a todos hacia el frente, presionar desde arriba y buscar hacer los goles que se puedan tan pronto como sea posible. Es imperativo que si se desea implementar esta opción sea desde el inicio con Martínez y Sambueza como “contenciones”, Arroyo por izquierda, Andrade por derecha y Darwin jugando con Benedetto u Oribe en el ataque.

Será inútil intentarlo cuando queden veinte minutos y nos falten tres goles. Intentemos hacer válida aquella frase que dice que los equipos más peligrosos son los que no tienen nada que perder.

Seamos uno de esos equipos.

CONCENTRACIÓN ABSOLUTA

Hay que terminar el partido con once elementos. Ya basta de jugar en inferioridad numérica. Basta de perder la cabeza, basta de dar patadas de impotencia. Vamos a jugar fútbol y a buscar goles.

El factor más importante será no perder la calma si Pumas hace uno. No es válido desesperarse ni cometer errores en cadena para que el uno se convierta en dos o tres.

A NIVEL INDIVIDUAL

Moisés Muñoz tendrá que emular a Adolfo Ríos en el 2002 quien no dejó pasar ni el aire en aquella semifinal. Deberá recordar lo que es tener reacción y volar lo que sea necesario para impedir la caída del marco. Es hora de que nuestro arquero se muestre “imbatible” como casi siempre ocurre con el portero de enfrente.

Paul Aguilar tendrá que ofrecer una ópera prima tanto al frente como defendiendo. Esto significa levantar la mirada antes de soltar el balón y en caso de perderla, regresar a su posición tan rápido como sea posible. Y estando ahí, dejar de regalarse como novato.

Paolo Goltz tendrá la difícil misión de coordinar a Mares y Pimentel como mínimo. Toca añadir a Ventura si Ambriz se anima con cinco atrás. Probablemente tenga que trabajar horas extras. Si Verón es un dolor de cabeza para los nuestros, que Goltz no deje hacer nada a Sosa ni Herrera.

Osvaldo Martínez tendrá que ser un motor de tiempo completo. Los disparos de media distancia deberán llevar dirección al marco sí o sí. Los pases filtrados tendrán que ser lo más precisos posible y los saques de esquina tendrán que salir con ventaja para los que atacan. Un Martínez irrelevante es lo último que se necesita en este momento. Si un día desea dejar de ser Osvaldito, es ahora.

Rubens Sambueza tendrá que ofrecer una actuación de tintes épicos. No hay tiempo para reclamos ni para empezar esos conciertos de faltas a favor y en contra en los que suele verse inmiscuido. Se necesita la mejor versión de su botín izquierdo para crear oportunidades para los de arriba.

Darwin Quintero tendrá que correr menos y pensar más. Hay que buscar a los compañeros y dejar para después esas infructuosas oportunidades en donde busca sacarse a todos de encima. No hay tiempo que perder y estrellarse contra la defensa rival una y otra vez es innecesario.

Oribe Peralta tendrá que recordar sus mejores épocas y ser determinante. Ser ese guerrero que en Santos hacía goles imposibles en los momentos más cruciales. El tiempo apremia y jugando como gárgola no llegaremos muy lejos. En liguilla con América ha quedado a deber así que no hay mejor momento para pagar con goles que este.

Darío Benedetto tendrá que aparecer de inicio si está físicamente apto y olvidarse de las definiciones con poca seriedad. No hay tiempo para ser sobrado y definir como en el barrio. La portería de Palacios debe romperse a punta de bombazos.

¿ALGUNA OTRA DIFICULTAD?

Por supuesto.

Pumas no va a cambiar su estrategia. Seguirá replegado atrás y buscará jugar al error. Así lo hizo en la fecha 17 y en el juego de ida. Es su estilo y aunque sea poco vistoso, son muy certeros cuando atacan. Por su parte, al América se le han indigestado al máximo este tipo de planteamientos. La mejor forma de desarmarlos es haciendo goles que hagan perder confianza a los rivales y los obligue a adelantar líneas.

El parado táctico de Memo Vázquez ha sido tan efectivo que los del Pedregal solamente recibieron 4 anotaciones en temporada regular jugando en Ciudad Universitaria. Chiapas les hizo 3 en la jornada 14 y Querétaro 1 en la fecha 16. Hacerles goles no es sencillo y América tiene que perforar su marco cuatro veces.

Pinta demasiado complicado. Necesita ocurrir lo que no ha pasado en el torneo: que América juegue por nota y tenga una altísima efectividad de cara al gol y que la defensa de Pumas se rompa por completo.

Mucha esperanza no queda, pero si un día logramos un Maracanazo y otro día le sacamos la final a Cruz Azul en cinco minutos, no resta más que esperar a realizar nuestro partido perfecto y ver para qué nos alcanzó.

¿Qué factor añadirías al partido perfecto que deben hacer las Águilas?