NidoAzulcrema
Iván "Bam-Bam" Zamorano
Iván “Bam-Bam” Zamorano

El club América se ha distinguido a lo largo de los años por ser un equipo que siempre va al ataque, que busca constantemente la portería contraria, y que a su vez, marca muchos goles.

Durante su historia han pasado grandes definidores, excelentes generadores de jugadas ofensivas, o estrategas que plantean al equipo para atacar de la mejor manera posible.

En esta ocasión recordaremos a las sociedades americanistas que hicieron temblar a las defensivas rivales desde el Inviero 96’, es decir, el inicio de los torneos cortos.

10 – RICARDO PELÁEZ Y LUIS ROBERTO ALVES “ZAGUE”

10-99707. PELAEZ-ZAGUE

Torneo Verano 1998

Jugadores de apoyo: Alberto García Aspe, Sergio Zárate, Cristian Torres e Isaac Terrazas.

Total de goles en el torneo: 37

Empezamos con un viejo conocido y el máximo goleador en la historia de las Águilas en su segunda etapa como azulcrema. América contó con el que probablemente haya sido el mejor plantel en la historia del club en torneos cortos con jugadores de la talla de Oswaldo Sánchez, Duilio Davino, German Villa, Leo Rodríguez, Néstor Gabriel Cedrés, entre otros.

América alcanzó a meterse hasta las Semifinales del torneo, cayendo contra el que a la postre sería el campeón: Los Diablos Rojos del Toluca. Se tuvo una aceptable participación en la Copa Libertadores sucumbiendo ante River Plate.

Bajo la tutela de Carlos Reinoso, el América tuvo un torneo irregular, pero siempre conservó el sello ofensivo que imprime el maestro en sus equipos, únicamente yéndose en blanco en 2 cotejos, teniendo a los 2 veteranos delanteros como principales referentes, uno con sus precisos remates de cabeza, y el otro con sus constantes desbordes por izquierda.

Este plantel pintaba para muchas cosas buenas, pero la participación en 2 torneos, y la convocatoria de 7 elementos para participar en la Copa Mundial de Francia 1998, terminaron mermando el desempeño del equipo.

9 – VICENTE MATÍAS VUOSO, ÁNGEL REYNA Y VICENTE SÁNCHEZ

9-01960. VUOSO-REYNA-SANCHEZ

Torneo Clausura 2011

Jugadores de apoyo: Pável Pardo y Daniel Montenegro.

Total de goles en el torneo: 34

Si bien los nombres mencionados renglones arriba son recordados con más pena que gloria, fueron un temido tridente durante el torneo regular encabezados por la versatilidad y excelente toque de Ángel Reyna, los veloces desbordes de Vicente Sánchez y la potencia en la conducción de Vuoso.

El equipo dirigido por Carlos Reinoso (quien sustituyó desde la fecha 4 a un decadente Manuel Lapuente) presentaba un equipo que se lanzaba con alegría al ataque, pero descuidaba la zona defensiva, costándole varias derrotas (entre ellas los clásicos contra Guadalajara y Cruz Azul) y teniendo nuevamente un funcionamiento muy irregular.

Cabe señalar que haciendo funcionar la ofensiva alrededor de Reyna, este último se proclamaría Campeón de goleo de ese certamen, esperando que ese habilidoso jugador salido de la cantera, se convirtiera en el nuevo ídolo y referente de las Águilas, sin embargo, ya todos conocemos como terminó la historia.

8 – CUAUHTÉMOC BLANCO Y SALVADOR CABAÑAS

8-15721. CUAU-CABAÑAS

Torneo Clausura 2007

Jugadores de apoyo: German Villa, Óscar Rojas y Juan Carlos Mosqueda.

Total de goles en el torneo: 36

Grandes cosas pueden pasar cuando dos genios se juntan. América se quedó a unos minutos de ganar el campeonato cortesía de las genialidades del gran Cuauhtémoc y Chava Cabañas con esa variedad tan rica de remates a gol.

Los azulcremas eran una máquina precisa y letal. Hacían goles de todo tipo y eran un equipo de miedo. Luis Fernando Tena, en ese entonces Director Técnico de las Águilas, opto por un planteamiento equilibrado, en el que a base de latigazos generados por Villa y Mosqueda, o desbordes de los laterales José Antonio Castro y Oscar Rojas, dejaban con buenas posibilidades de marcar a los 2 letales delanteros quienes convirtieron 9 goles cada uno en esa competencia.

Lamentablemente, no se logró el título al final de la competencia, pero más difícil fue despedirse de forma definitiva (en ese entonces) de Cuauhtémoc Blanco quien nos dejó esa última estampa clavando la esférica al ángulo.

7 – CUAUHTÉMOC BLANCO Y CARLOS HERMOSILLO

7-84681. CUAU-HERMOSILLO

Torneo Verano 2000

Jugadores de Apoyo: Fabián Estay, José Luis Calderón y Braulio Luna.

Total de goles en el torneo: 33

Cuauhtémoc compartió los reflectores principalmente con «el Grandote de Cerro Azul» Hermosillo con quien hizo una equilibrada cuota de goles. No fue tan notoria esta dupla en la liga en la tras no poder superar la fase regular pero si se hizo una destacada participación en la Copa Libertadores donde finalmente se perdió el pase a la final con el doloroso tanto de Walter Samuel de Boca Juniors.

Alfredo Tena trajo las riendas del equipo teniendo un esquema equilibrado que desgraciadamente no se tradujo en regularidad durante el torneo local ya que se perdieron demasiados partidos, especialmente, en la recta final.

En este certamen se podría decir que tuvimos a Cuauhtémoc Blanco en plenitud de facultades físicas, ya que fue previo a la lesión que lo dejó fuera un año; y a su vez, se observaba un planteamiento que a la ofensiva presentaba muchas variantes, ya que con latigazos certeros de Fabián Estay y Pavel Pardo, se surtía a centros delanteros como Calderón, Marcelo De Faria “Tamandaré” y Hermosillo, además de tener mucha llegada por la banda izquierda con Braulio Luna y el mismo Blanco por derecha.

Fue un plantel que quedó a deber mucho dada la calidad de sus integrantes.

6 – IVÁN ZAMORANO Y CHRISTIAN PATIÑO

6-46894. PATIÑO-ZAMORANO

Torneo Verano 2002

Jugadores de apoyo: Hugo Castillo, Marcelo Lipatín, Jesús Mendoza y Frankie Oviedo.

Total de goles en el torneo: 36

¡Sí! ¡Campeones después de 13 años! Eso fue lo que pasó por la mente de millones de americanistas el 26 de Mayo de 2002 cuando con un verdadero gol de oro por parte del “Misionero” Castillo terminó con esa terrible sequía de títulos.

Comandados por una verdadera estrella internacional como “Bam Bam” Zamorano y Christian Patiño, un héroe de casa que surgió de la nada, las Águilas se erigieron como una amenaza al ataque, contando en el plantel con jugadores de estilos por demás diversos, haciendo al conjunto azulcrema algo más impredecible al momento de ir al frente.

Manuel Lapuente –un viejo lobo de mar– supo dar rotación a un equipo plagado de gente con hambre de triunfo, teniendo en Zamorano y Lipatín a los rematadores, y en jugadores como Patiño, Mendoza, Oviedo y el “Matador” Hernández (quien fuera convocado a la selección mexicana para participar en la Copa Mundial de Corea-Japón 2002), a la gente con habilidad y desequilibrio.

Gratos recuerdos de un equipo netamente ofensivo, y con una mística que ni siquiera un jugador de la categoría de Iván Zamorano, quien jugó en Real Madrid e Inter de Milán, pudo ignorar tras derramar lágrimas al terminar la gran final con el título en las manos.

Lee la Segunda Parte en este enlace.