NidoAzulcrema
"No somos invencibles, pero somos poco predecibles y así es dificil doblegarnos"
“No somos invencibles, pero somos poco predecibles y así es dificil doblegarnos”

La pausa en la Liga MX cortesía de la Fecha FIFA nos deja tiempo para revisar cómo nos ha ido hasta ahora.

Empiezo por lo evidente: no hemos ganado nada.

Nada a nivel de títulos, claro está. Pero hablando más allá de trofeos como tanto nos gusta, hay temas puntuales en los que sí se ha ganado algo.

Un sistema definido

entrenamiento-americanista-ambrizAmérica ya sabe a lo que juega. No hay inventos en cuanto al parado inicial.

El perfil de los jugadores del plantel está armado para jugar con un 4-4-2 y así lo aplica el entrenador.

Más importante que la formación de inicio es la flexibilidad en la estrategia de Ambriz. Normalmente veríamos a Güemez y Martínez como escudos prácticamente fijos y tanto a Sambueza como a Andrade pegados a sus bandas pero no ha sido así. Lejos de intentar jugar a ganar guerras ellos solos, han funcionado como un bloque que adelanta recorre metros hacia adelante cuando toca atacar y retrocede cuando hay que recuperar.

El timonel azulcrema nos habló en Ambriz: Formaciones y Métodos de Trabajo sobre el estilo de juego que deseaba implementar y lo etiquetó como equilibrado. En honor a la verdad resulta un adjetivo modesto para el fútbol que por momentos han generado las Águilas. Basta recordar el gol de Oribe contra Dorados, aquel gol de taco que iba a hacer Benedetto ante Santos o el último de Peralta contra Cruz Azul.

Eso no es producto de la casualidad.

Once titulares duros de vencer

oribe-peralta-club-americaEl inicio de la campaña fue decepcionante. Especialmente por la cantidad de goles recibidos. Si en América cualquier situación es sinónimo de crítica infinita, recibir siete goles en dos partidos no gusta ni al más paciente de los aficionados.

Por un momento parecía que no habíamos cambiado de entrenador.Y si a ello se le suma que otros equipos estaban haciendo compras al mayoreo, la presión aumentó sobre Peláez y su proyecto.

Sin embargo, la situación dio un giro radical en cuanto se incorporaron los internacionales que estuvieron en Copa de Oro y Copa América más aquellos que se recuperaron de sus lesiones.

América comenzó a caminar al grado de dejar en el olvido esas dos derrotas iniciales para sumar 7 victorias al hilo y demostrar que sí tiene un cuadro titular para pelear por el título.

Lo destacable es que no han sido victorias producto de la casualidad, América ha sabido controlar a sus rivales y vencerlos más allá de la mínima diferencia (salvo el duelo contra Walter Ferreti).

Queda claro que el plantel sigue siendo corto, difícil de vencer, pero corto.

La calidad de los sustitutos está todavía lejos de lo que pueden ofrecer los titulares. La teoría dice que “todos los equipos quisieran tener de revulsivos a Arroyo y Quintero” pero la realidad es que salvo breves lapsos en los que han demostrado poder ofensivo, no son los cerradores que nos gustaría que fueran porque no son constantes.

Más allá de cierta decepción por no traer gente nueva, América tiene plantel para buscar el título.

Soy partidario de contratar a por lo menos dos elementos nuevos en el mercado de invierno pero también se que para ganar un título en México no se necesita una plantilla de 24 futbolistas de primera línea.

Resurrecciones

resurreccionesParte del buen accionar de las Águilas se debe en buena medida a lo que han hecho algunos jugadores en posiciones clave que han rendido más que lo que habían hecho en el pasado reciente.

Paul Aguilar

Parecía que estaba acabado. Desde la salida de Herrera como entrenador azulcrema se perdió. Después tuvo aquel incidente con Mohamed y con Matosas nunca trascendió por mucho que lo hicieran capitán y todos los espaldarazos recibidos.

Con Ambriz ha logrado asentarse y volver a ser ese lateral determinante que ofrece llegada a línea de fondo y que ahora piensa antes de actuar. No tira pelotazos para sacarse la responsabilidad si no que procura levantar la vista y ver hacia donde deberá enviar la esférica. También ha recuperado la buena puntería.

¿Lo mejor? Que es capaz de hacerlo en línea de 4. Tanto a él como Layún se les criticó en su momento que solo ofrecían su mejor versión jugando con 5 en el fondo. Al menos hasta ahora, esa situación quedó atrás. Ojalá estemos ante la versión definitiva de Paul por el resto de tiempo que esté con las Águilas.

Osvaldo Martínez

El mayor problema del paraguayo es el número que trae en la espalda. Número que en la época romántica del fútbol se utilizaba para distinguir al virtuoso de sus compañeros menos dotados de gracia con el balón.

Martínez nunca ha sido un diez como los de antes, pero independientemente de eso, se ha vuelto un elemento indispensable para las Águilas. Parte como contención pero a lo largo del torneo se le ha visto por toda la cancha, ya sea por delante de la defensa central o de trequartista como llaman los italianos a los generadores de fútbol en la última zona.

Dejando a un lado el tema del dorsal, si algo se le puede criticar al paraguayo, es precisamente eso, no tener esa sangre y garra que caracteriza al pueblo guaraní.

Independientemente de eso, Martínez está jugando a buen nivel. Tampoco tiene la constancia deseada, ¿pero quién si?

Casi todos en América (y en México) suelen ser jugadores de rachas y Martínez no es distinto. Si se le deja de juzgar por el número que porta y se revisa cuál es su posición real y funciones dentro del campo, se le puede criticar con argumentos mas allá de “no ser un creativo”.

Andrés Andrade

Vaya que el colombiano ha madurado. Su año en Chiapas le cayó de maravilla para darse cuenta del privilegio que es jugar para las Águilas del América.

Lejos quedó aquel Andrade ansioso por mostrarse y perderse en la desesperación. Por el contrario, ahora se le ve más tranquilo y comprometido con la causa. Ha decidido no vivir a la sombra de Sambueza y se nota. Ha convertido goles, se ha puesto a disposición del equipo y no rehuye a la responsabilidad de defender y recuperar la pelota.

Jugando así, Darwin la tendrá difícil para quitarle el puesto.

 

No somos invencibles, pero somos poco predecibles y así es dificil doblegarnos.

Solo queda reconocer el buen trabajo del timonel Ambriz y esperar que se siga por este camino que finalmente es el que nos coloca más cerca de ganar lo que más nos gusta: títulos.

¿Qué más te gustaría comentar sobre lo que se ha hecho hasta ahora?