NidoAzulcrema
"Los equipos que son campeones son aquellos que encuentran el equilibrio con el plantel que cuentan"
“Los equipos que son campeones son aquellos que encuentran el equilibrio con el plantel que cuentan”

Primero que nada quiero agradecer a la gente de NidoAzulcrema por haberme permitido escribir sobre algo que, en apariencia, no tiene nada que ver con nuestras Águilas; pero como se apreciará, tiene mucha relación. Así que gracias de antemano.

Como se sabe, éste sábado se juega la final de la UEFA Champions League, entre el Barcelona y la Juventus, en un partido que más allá de cualquier preferencia o simpatía, enfrenta a los dos mejores equipos del mundo en la actualidad. Y no es casualidad que se enfrenten dichas escuadras, ya que ambas demostraron a lo largo del torneo continental el mejor juego de conjunto y, sobre todo, orden, mucho orden.

Es común ver y escuchar a algunos analistas y comentaristas especializados que alaban el juego ofensivo y espectacular, sin reparar en los beneficios de contar con una buena defensa y un equipo equilibrado. No sé si lo hagan por conveniencia, por convicción o para ganar rating; el hecho es que son pocas las personas en los medios de comunicación que hacen análisis completos y certeros acerca del correcto funcionamiento en un equipo de futbol.

Tanto el Barcelona como la Juventus han llegado tan lejos, de manera convincente, con la liga y la copa de sus respectivos países ya ganadas, gracias a que juegan de manera equilibrada, explotando las virtudes de los jugadores con los que cuentan.

A lo largo del año futbolístico hemos visto dos vertientes del juego ordenado: por un lado, el equipo catalán ha sabido reinventarse, de ser una escuadra que monopolizaba el balón y siempre iba al frente, a ser un equipo que cuando la situación lo requiere puede ceder a sus rivales la tenencia de la pelota y contragolpear de manera espectacular con ese tridente endemoniado que forman Messi, Suárez y Neymar; y por otro lado, la escuadra de Turín se transformó en la actual temporada, de ser un equipo que jugaba al error del rival y a ceder casi siempre la posesión del balón, a ser un cuadro que cuando las condiciones del juego lo permiten puede tomar la iniciativa, tener la pelota y dar los toques que se necesiten para ofender a sus rivales, con esa media cancha formada por Pirlo, Pogba y Vidal, que adormece y liquida a sus víctimas .

El juego del próximo sábado será un auténtico banquete futbolístico, tanto en lo táctico como en lo técnico. Veremos a dos equipos que, dependiendo del rival y de las circunstancias, pueden atacar y defender con gran precisión. Dos escuadras que no regalan nada a sus rivales pero que tampoco escatiman recursos a la hora de atacar. Que gane el mejor.

La final de la Champions puede ser muy educativa y formativa para cualquier aficionado al futbol, en particular para nosotros, los aficionados Azulcremas. Es tiempo de que nos demos cuenta de que lo importante en este juego no es atacar a lo loco, regalando espacios a los rivales, obteniendo derrotas honorables. NO, el chiste en éste deporte, como en cualquier otro, es ser ordenado y equilibrado, sobre todo cuando no existen diferencias tan grandes entre los planteles de la liga casera; la final entre Querétaro y Santos demostró que cualquiera le puede ganar a cualquiera y de que no hay distancias tan grandes entre los competidores, como sí sucede en España, Italia o Alemania.

Así que ante la inquietud de saber qué podemos esperar del América con Ambriz como director técnico, yo estaría complacido si logra que mi equipo juegue ordenado, equilibrado; que cuando haya que atacar lo haga con la alegría y el ingenio que se necesite, pero cuando haya que defender que lo haga con la fuerza y la disciplina que se requiera para vencer al rival en turno.

Al final de cuentas, los equipos que son campeones son aquellos que encuentran el equilibrio con el plantel que cuentan.