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Matosas se murió con su idea

Esta mañana del 19 de mayo me encontraba viendo la televisión y revisando mi Twitter cuando vi la noticia: Gustavo Matosas dejaba de ser entrenador del América.

En lo personal me alegró. Cuando llegó Matosas al Nido tras el título del Apertura 2014 le tenía mucha fe. No esperaba que lograra el trofeo de liga en su primera temporada por el poco tiempo de trabajo, pero con los jugadores que trajeron, los que ya estaban, que era el campeón y su estilo esperaba un gran América.

Sin embargo, 25 juegos después, contando los 17 de liga, 2 de Liguilla y 6 de Concachampions, el equipo simplemente no se veía a qué jugaba. Atacaba como podía, la media cancha era inexistente y la defensiva, entre las mejores en los últimos años, pasó a ser un verdadero carnaval cada partido.

El ahora ex técnico azulcrema siempre dijo que jugaría a su manera, eso me parece perfecto, pero era obvio que el equipo no lograba hacerlo después de varios encuentros. Era momento de hacer algo diferente y buscar hacer que funcionara como pretendía con tiempo y trabajo. Sin embargo quiso hacerlo de inmediato.

Un gran problema del equipo estaba en el medio campo, acertijo que no resolvió. También ayudó mucho que Pellerano fue puro humo, ‘Chepe’ Guerrero es limitado, ‘Estorbito’ Martínez ya sabemos de sus cuantas capacidades y Velasco no debió llegar nunca.

A la defensa tampoco la atendió. Apenas en la Jornada 2, Pablo Aguilar dijo que se atacaba demasiado y dejaban la parte de atrás muy descuidada. En la Vuelta de los Cuartos ante el Pachuca, se notó exactamente lo mismo con el resultado que ya todos conocemos.

Con línea de 5, y sin Darwin Quintero, era cuando mejor se veían, aunque claro está, prefirió darle juego al colombiano y jugar con 4 defensores para pretender ser más ofensivo.

En números, no se ve tan mal su paso, aunque siendo honestos, la Concacaf se gana por ganas y lo mediocre de los rivales, mientras que en la liga cualquiera puede ser líder y ya no bastó echarle todo cuando no había estrategia.

Cuando el entrenador muestra tan poco y es necio es claro que tiene que irse. Al final, increíblemente no se va por esto, sino por querer armar el plantel.

Aquí llegó el error que le puede costar al América y mucho. Matosas tuvo razón en una cosa: hay jugadores que se tienen que ir. Ricardo Peláez, el presidente deportivo del club, dice que no puede porque no hay presupuesto.

Me resulta más allá de creíble esto. ¿Qué no puede vender? ¿Dónde está el dinero por Raúl Jiménez y Christian Benítez (Q.E.P.D.)? ¿Se gastaron todo en los cuatro refuerzos que llegaron en enero? ¿Dónde está la capacidad del directivo para hacer cambios, préstamos y negociaciones?

Así como era claro que el América necesita un entrenador que sepa lo que hace y no sólo buscar jugar de una manera, también requiere al menos tres refuerzos: un medio de contención (esto por la brillante idea de dejar salir a Jesús Molina), un volante por derecha que ayude a Sambueza (que se requiere desde hace años) y un defensa central (esto porque Goltz y Aguilar han batallado y se han hecho expulsar muy seguido). Ahora, un delantero que haga lo que se supone que debe realizar Darwin estaría de lujo.

Sin los refuerzos adecuados, sobre todo en la media, la base que ya está sufrirá y es posible que no se aspire a mucho en el próximo año futbolístico.

Ahora sobre los rumores del próximo entrenador se presenta otro potencial grave error. Ignacio Ambriz no sólo no ha mostrado nada, sino que ha fracasado en todos los equipos que ha dirigido. Javier Aguirre es un volado, puede ser bueno así como de pronto una bizarra decisión suya puede acabar con el torneo, además de que tendrá que estar viajando a España para checar su situación legal por el arreglo de partidos, otra cosa a tomar en cuenta, ¿realmente quiere el América a alguien acusado de esto como su DT?

No hay muchos candidatos, Luis Fernando Tena, Tomás Boy, Rubén Omar Romano o Daniel Guzmán han demostrado ser perdedores. Alguien que me gusta podría ser el ‘Profe’ José Guadalupe Cruz, al menos mejor que Ambriz sí es.

¿Ustedes qué opinan, fue un error o acierto la decisión de la directiva del América?