NidoAzulcrema
Mendoza, Andrade, Rey y Gutiérrez del Club América
América debe evitar este tipo de contrataciones.

Todavía no termina el torneo regular. América no ha conseguido su pase a la liguilla de forma oficial, aunque está casi calificado. Sin embargo, desde hace semanas ya se vienen manejando varios nombres como posibles refuerzos para el equipo. Y creo que antes de abordar ese tema, hay que ocuparse de las estructuras.

Es un hecho que las águilas necesitan renovarse para la próxima campaña. Pero para ello, hay que hacer las cosas bien desde el principio y no al vapor como ha sucedido. Así que antes de comenzar a seguir el juego de la prensa y todos los involucrados en los fichajes, hay que concentrarse en el presente.

La campaña de las águilas ha sido realmente mediocre. Se ha sido irregular, no ha existido la contundencia, ni el esfuerzo y compromiso absoluto de la totalidad del plantel. También hay muchos elementos lejos de su mejor nivel y otros ya cumplieron su ciclo. Pese a ello, con las condiciones del campeonato y la poca exigencia de los rivales, se tiene fortuna de “empezar de cero” en la instancia más importante del campeonato.

Faltan capítulos que escribir. Así que cuando se concluya la participación azulcrema en el Clausura 2014 llegará el momento de evaluar a cada uno de los futbolistas. Además, no hay que perder de vista que se viene el mundial, y que aunque ahora luce difícil, alguno de ellos podría y querría sumarse a algún club extranjero.

De tal forma que hay que tener en cuenta todo ese tipo de cuestiones para lo que viene. Igualmente hay que definir la situación de Christian Bermúdez y Gil Burón. En el primer caso, Querétaro no ha pagado su trasferencia debido a sus problemas económicos y se especula con su posible regreso al nido.

Esto no debería ser una posibilidad, pero a lo largo de la historia hemos visto el retorno de varios jugadores no deseados, así que todo es viable. Pero si todavía existe un poco de consciencia, deberían resolver la situación de acorde a lo que esperamos. Bermúdez no puede volver a vestir esta camiseta. En el caso de Burón, fue prestado por seis meses con opción de compra a los gallos.

Lo sucedido con este último canterano y con otros debe ser motivo de reflexión. No se puede seguir trabajando de esta forma con las fuerzas básicas. Relegarlos, mandarlos a otros equipos sin los medios para crecer, por traer a elementos como Rey o Mina, que de ningún modo son garantía absoluta, como hizo Miguel Herrera con Martín Zúñiga.

Tomado en cuenta lo anterior, se determina quiénes tendrán o no cabida. Lo que se necesita buscar, lo que quiere el técnico. Y al respecto hay que señalar que Mohamed tiene un año de contrato, y es prácticamente un hecho que continuará en el timón americanista.

Así que ojalá que cuando empiece todo este proceso de contrataciones se vea reflejado el aprendizaje que debe haber dejado los Oswaldo Vizcarrondo, Efraín Juárez o Andrés Ríos. Asimismo, las salidas de Diego Reyes y de Christian Benítez, y los “ahorros” que se quisieron hacer sin importar lo que significaba la partida de alguien con su peso. En general tomar en cuenta todo eso y no volver a cometer los mismos errores.

Igualmente, América no puede vivir o tener sus principales opciones en clubes de menor jerarquía como ha sucedido últimamente. Esperemos que esta vez la directiva no tire por la borda lo anterior y construya un plantel competitivo, poderoso. Que sea capaz de detectar las necesidades de la plantilla y que haga su trabajo como debe ser.

Mientras tanto, los medios como es habitual, ya han divulgado varios los rumores. Hasta ahora se ha dicho que Michael Arroyo y el argentino Diego González, quien viene siendo mencionado desde finales del año pasado, podrían llegar al nido. Veremos cuántos se suman en los próximos días.

Por ahora, lo que debe predominar es concentración, entrega, vergüenza deportiva, respeto a los colores para lo que resta por enfrentar. Hay que dejar todo en la cancha, porque han quedado a deber a la institución, a los aficionados, a sí mismos. Es lo mínimo que se puede esperar de alguien que se asume como americanista.