NidoAzulcrema
Herrera debe recomponerse primero a sí mismo

El equipo se está desinflando en la etapa más importante del torneo y no hablamos únicamente de resultados, si no de estilo de juego y producción ofensiva. No solo no se están ganando partidos, tampoco se está jugando bien, no hay cohesión entre los diversos bloques que arman el equipo, y principalmente no están cayendo los goles como se señaló en la nota del América vs Puebla.

Si algo había distinguido a Miguel Herrera en su anterior gestión como timonel, es que cuando los resultados no eran favorables, siempre se culpaba a factores externos (arbitraje, lesiones, convocatorias…) en lugar de señalar a los verdaderos culpables de cuando un equipo no marcha bien: jugadores y cuerpo técnico. Siempre había faltado esa autocrítica que caracteriza a muchos de los discípulos del entrenador argentino Ricardo Antonio La Volpe, y en el caso del “Piojo” no sería la excepción; sin embargo en las entrevistas que el técnico azulcrema ha tenido en las últimas semanas con diversos medios, Herrera ha aceptado la culpa en cuanto al mal funcionamiento del equipo y las fallas tanto individuales como colectivas que han provocado que el equipo deje escapar puntos importantes en la antesala de la liguilla por el título.

Si aún no has visto las declaraciones, las cubrimos en “Me molesta un juego malo”.

Como en el alcoholismo o cualquier vicio, el primer paso para enfrentar un problema es aceptarlo, pero para poder llegar a una solución se debe trabajar en lo que está fallando, y para ser autocrítico se debe hacer un análisis de las pifias que uno está cometiendo (o en este caso, el equipo), y derivado de eso, corregir todo lo que no funciona para que poco a poco se vayan obteniendo los resultados deseados; pero en el caso del América, vemos que se aceptan las culpas, pero el equipo sigue jugando cada vez peor.

Pero la situación no termina ahí, hay que trabajar también en el aspecto de la indisciplina, ya que independientemente de la cantidad de amonestaciones y expulsiones que han sancionado en contra de los americanistas, está también el gran número de tiros penales que han sido sancionados en su contra; esto además es un reflejo de la falta de concentración de los jugadores al momento de entrar en labores defensivas, toda vez que se está llegando a destiempo o con fuerza excesiva sin medir las consecuencias, y esto aunado a que los árbitros están marcando absolutamente todo en contra de los emplumados, está provocando que Agustín Marchesín trabaje más de lo necesario.

Con el equipo matemáticamente calificado a la liguilla, y con un compromiso por disputar antes de entrar a la etapa de eliminación, América está a tiempo de corregir muchos aspectos, sobre todo en el aspecto táctico, ya que materia prima hay, se cuenta con el mejor plantel en los últimos años, sin embargo, si Herrera se aferra a una alineación que no está funcionando y por consecuencia no utiliza a los jugadores en la posición en la que mejor se desempeñan es difícil que le den buenos resultados (Cecilio Domínguez y Diego Láinez por ejemplo, cuando están pegados a la banda se desaprovechan demasiado, ellos deben arrancar más pegados al centro y de ahí cargarse a los costados).

De igual forma, no se debe pasar por alto que América también está en semifinales de la Copa MX, donde a pesar de haber llegado a esta instancia, tampoco se ha demostrado dominio del partido o manejo del marcador, ya ni digamos buen futbol.

Independientemente de la poca importancia que le dé el cuerpo técnico y jugadores al torneo de Copa, América está obligado a ganarla, aunque teniendo a Monterrey como penúltimo obstáculo para conseguirla, se ve bastante complicado; sin embargo, si en los próximos días el cuadro azulcrema hace un verdadero trabajo correctivo tanto en el aspecto mental como en el físico y futbolístico, tendrá mejores posibilidades de derrotar a los regios, y con eso ser amplio favorito a levantar ese título.

El solo hecho de aceptar las culpas no corrige nada, pero es más fácil componer el camino cuando sabes en dónde te equivocaste, y en el caso de América, tanto entrenador como jugadores deben trabajar para cerrar el torneo como la grandeza de este equipo lo demanda.