NidoAzulcrema

“Creo que no hemos mostrado tal vez esa hambre que teníamos anteriormente”.

Lo anterior fue declarado por el arquero azulcrema Moisés Muñoz a los medios de comunicación (publicado el día 11 de febrero en el Diario Ovaciones) y muestra claramente lo que está pasando con el América en su versión Clausura 2014.

Y más allá de la discusión bizantina “Mohamed vs. Piojo”, hay algo que debería preocuparnos más que si es el Turco o no es el entrenador ideal para las Águilas.

En teoría un jugador profesional debería ser capaz de hacer su trabajo independientemente de quién y cómo lo estén dirigiendo, de hecho, para muchos ponerse la casaca del América debería ser suficiente motivación, pero es obvio que no es así.

Mohamed se puede ir mañana y eso no solucionaría el problema que yo estoy empezando a ver, el que debería realmente ocuparnos, y ese es el compromiso de los jugadores.

Del equipo que mayormente ha utilizado Mohamed en estos 6 partidos, salvo Ríos y Narciso Mina, todos son los mismos que jugaron la final ante León. Moisés, Maza, Aguilar, Mosquera, Topo, Layún, Sambueza, Medina, Aldrete, Jiménez, Rey y Mendoza disputaron minutos en la final pasada y ahora han jugado la gran parte del Clausura 2014, además que el planteamiento es el mismo en términos de parado táctico (ciertamente Mohamed juega más atrás que Herrera).

Muchos culpan al nuevo entrenador por su forma de ser y dirigir y pueden tener razón, pero varios de esos elementos que ganaron el Clausura 2013, con el Turco y sin contar a Álvaro Galindo, van por su cuarto entrenador, siendo que sólo con uno se puede decir que más o menos funcionaron.

De los 14 jugadores que participaron en la final de vuelta ante Cruz Azul, 8 son herencia de la administración Michel Bauer, es decir, han visto peores torneos que mejores y han sido dirigidos (algunos) por Ramón Díaz, Jesús Ramírez, Manuel Lapuente, Carlos Reinoso y Alfredo Tena con los resultados conocidos. Aunque Christian Benítez y Diego Reyes ya no están con el equipo.

Y todos los que llegaron con Peláez y Herrera, todos tienen ya un camino andado, no son ningunos novatos como para estar sufriendo con un cambio de entrenador.

¿En serio me van a decir que estos jugadores profesionales, campeones del fútbol mexicano, seleccionados nacionales por Ecuador, Colombia y México, y algunos hasta con experiencia en el extranjero, sólo pueden más o menos funcionar con un entrenador?

El problema, que insisto debería ocuparnos ya, es ¿Con quién está comprometido el jugador actual del Club América? ¿Con la institución que le paga o con un entrenador?

Si se va Mohamed ¿Qué garantía hay que el entrenador que llegue tendrá el compromiso del jugador? Para ver al equipo campeón otra vez ¿Habrá que esperar a Miguel Herrera por ahí de 2016 (como se manejan las cosas en la Federación dudo mucho que Herrera acabe el ciclo Mundialista)?

Unos me dirán que el compromiso se gana y que Mohamed no lo ha hecho, pero eso implicaría que tampoco se lo ganó el Pelado, ni Chucho, ni Lapuente, ni Reinoso y ni Tena. Hasta el propio Álvaro Galindo no pudo hacer funcionar al equipo durante su interinato.

Salvo Galindo y Ramírez, todos los entrenadores mencionados tienen logros importantes. Reinoso fue campeón con el propio América, Tena tiene 2 títulos como estratega y qué decir de Lapuente. El Pelado triunfó en Argentina.

Es decir, todos estos entrenadores tenían la experiencia suficiente para triunfar en América y no lo lograron, y no sólo eso, los jugadores no funcionaron con ninguno de ellos.

¿Es en serio que Herrera y Pelaéz son los únicos capacitados para que un equipo profesional como el América camine? Y si lo anterior es cierto, entonces ¿Qué clase de jugadores tenemos que sólo se pueden adaptar a una sola forma de trabajo? ¿Se tiene que llegar al grado de que Mohamed o quién sea haga una limpia y traiga a sus jugadores de confianza para más o menos funcionar?

Finalmente, como aficionado americanista ¿Tenemos que aceptar esto y esperar pacientemente el regreso de Herrera mientras vemos un desfile de entrenadores y de fracasos?

Entre el show de la eliminatoria, el campeonato y el buen Apertura 2013 los jugadores se aburguesaron. No hay más. Por ejemplo, Paul Aguilar no ha renovado, sabrá Dios qué estará pidiendo para firmar una extensión de contrato. O Jiménez, quien está más ocupado de su peinado y cuenta de Twitter que en jugar bien.

Urge que José Romano, el único directivo azulcrema activo (Yon de Luisa tiene alguna comisión en FIFA para el Mundial) ponga orden en Coapa. Que ponga a los jugadores en su lugar y les haga ver que Herrera ya se fue y que el compromiso y fidelidad en este momento no es con él ni con la Selección ni con Mohamed, si no única y exclusivamente con el Club América.

Por Carlos
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