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Ambriz busca ser campeón por primera vez

¿Cómo dice el refrán, ‘Nacho que ríe al último ríe mejor’?

En una de esas historias más que sólo el futbol mexicano es capaz de presentar, el cuestionado entrenador del América, Ignacio Ambriz, está a punto de dar la “callada de bocas” más grande de los últimos años.

Como todos recordarán, hace unos siete meses, cuando Nacho fue elegido para ser técnico del América, los aficionados reclamaron su llegada y desde ese día 1 pidieron su salida, donde sinceramente me incluyo.

A lo largo del torneo, las críticas hacia Ambriz siguieron. Incluso hasta hoy, ya que después de 17 juegos y los dos de Cuartos de Final resulta increíble que siga sin haber un cuadro base, que el equipo sea tan bipolar y sume tantas derrotas.

Es más, en este sitio yo mismo establecí que el Apertura 2015 estaba destinado a ser el peor en la era Ricardo Peláez en cuanto a derrotas y en posición en la tabla, lo cual así ocurrió tras la Jornada 17 (fueron 7 derrotas y el sexto lugar; lo peor eran 6 caídas y el quito sitio, números del Clausura 2014).

Pero rápidamente todo cambió, el América está en las Semifinales y tiene posibilidad de ser campeón. Y una vez que tenga el trofeo, ¿cómo realmente criticarlo cuando al final se cumplió el gran objetivo? Sería, además, el primero en torneos cortos que alcanza la gloria en su primer certamen al frente del club. Eso lo convertiría entre los técnicos más exitosos del club porque lo que importan son los títulos y muchas veces se olvida cómo se llegaron a ellos.

Y si agregamos que tenga un buen papel en el Mundial de Clubes, digamos, ganando un tercer lugar, entonces su éxito sería mucho mayor.

En lo personal no me gusta Nacho. Creo que le falta mucho en planear juegos y modificar durante los mismos, pero espero, de todo corazón, que me calle la boca al final y nos haga recibir el 2016 con la número 13.

La promesa

Como ya se está haciendo una hermosa tradición de cada torneo, hago la promesa de que si el América es campeón haré una caminata de mi casa a la catedral del Zócalo capitalino.

Y ustedes, ¿cuál es su promesa si las Águilas se coronan?