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Lo que estaba cantado parece se ha cumplido, Gerardo “Tata” Martino tiene un acuerdo con la Federación Mexicana de Fútbol para hacerse cargo de la Selección Nacional.

Bien por la Selección, pero ¿por qué nos importa esto a nosotros los azulcremas?

La respuesta es sencilla, todos sabemos que Miguel Herrera tenía su mente y corazón enfilado a hacerse nuevamente de la dirección técnica de la Selección Nacional, desde que estaba en Xolos, y ahora más como estratega Águila, se ha cansado de decir que eso quiere.
Esta segunda etapa con los Azulcremas no era más que un trampolín para cumplir su meta. No hay amor de Herrera por las Águilas, eran un medio para lograr un objetivo particular y personal.

De hecho, según él y algunos medios, un probable campeonato americanista sería su boleto a la Verde, para eso ha trabajado estos años. No muy bien que digamos, pero eso era lo que lo hacía levantarse por las mañanas e ir a intentar ser campeón con América.

Ahora que ya hay director técnico nacional seguramente Miguel Herrera habrá sufrido un gran golpe a su inmenso ego. Ya no importa si es campeón o no con América, su meta es inalcanzable.

Si de por sí no se ve un estilo de juego claro, unión entre equipo y cuerpo técnico, armonía entre afición y equipo, y las cosas no se terminan de dar como todos esperamos, ahora creo que será peor.

Un Piojo deprimido no puede ser mejor que uno motivado, porque como ya mencionamos, su mente sólo estaba enfocada en la Selección. La directiva ha señalado una y otra vez que Herrera no se va, con un año y medio más de contrato asegurado y sin la opción de la Verde, Miguel puede seguir presumiendo sus 30 puntos y liguillas jugadas, no le va importar si se van de vacaciones antes de la final. Sabemos que su ego lo pierde y no sentirse valorado por Yon de Luisa (gente cercana a Azcárraga) probablemente lo hará despreocuparse si las Águilas vuelan alto o no.

Esperemos que me equivoque, pero honestamente lo dudo. Herrera ya no tiene que ganar y ya aseguró que no perderá sin importar qué pase este semestre o el que sigue.