Después de cuatro meses de decepciones semanales, llega a su fin el segundo peor torneo en la historia del América. La directiva intenta demostrarles a los jugadores quien manda y han declarado a todo elemento del plantel como transferible. ¿Tiempo de re-ingeniería completa? No es tan sencillo.
Soy de los que piensan que el América necesita reinventarse. La vieja de fórmula de señalar algunos chivos expiatorios y despedirlos por la puerta de atrás y traer un par de nombres para la siguiente campaña está desgastada hasta decir basta. Nunca ha funcionado y nunca funcionará. La razón es simple. El equipo ya se acostumbró a perder. No importa que traigan al mejor delantero del planeta. Los que continúan año tras año acumulando fracasos se encargarán de contaminarlos, llenarlos de dudas y al final, se irán por la puerta de atrás.
Es por ello que el cuadro de Coapa necesita comenzar de cero. Se debe erradicar la mentalidad perdedora desde la raíz y asegurarse de que no quede rastro alguno de ello. El primer paso suena muy atractivo: todos transferibles. Sin embargo, no termino por comprar esa solución. Algo me dice que con el afán de no señalar a alguien en particular -especialmente a los extranjeros- y seguir devaluando el costo de su carta, todos han sido señalados culpables. Es realmente una incógnita sobre como las Águilas se van a deshacer de tantos jugadores. Seguramente unos serán vendidos a precios de risa, otros mas reforzarán a San Luis o Necaxa y los mas caros posiblemente terminen prestados en algún equipo sudamericano. Eso podemos dejarlo en manos de la directiva. El problema en el que deberíamos enfocar nuestra atención es el siguiente: ¿de dónde sacar a esos elementos que estarán llamados a ser quienes resurjan al América?
En la liga local, todos los jugadores, por medianos que sean, cuestan una fortuna. Si el elemento es extranjero, todavía peor. Basta ver el robo que le cometieron al América con el precio de Benítez. El punto negativo no es el precio, mas bien, es el rendimiento. Muchos futbolistas mexicanos del torneo azteca han llegado a Coapa y se han desinflado como jamás imaginaron en sus vidas. Los extranjeros peor aún. Son los primeros en hacer sus maletas. Por tanto, ¿qué podemos rescatar del torneo local? Quizás Humberto Suazo quien para llegar a Coapa tendría que ser por una cantidad similar a la de Benítez y difícilmente Azcárraga aprobará esa transacción.
Descartada casi al 100% la liga local, toca el viaje a Sudamérica. Eterno productor de los mas grandes cracks que el mundo puede ofrecer así como también, los terribles fiascos vendidos a precio de diamantes. La situación es igual de complicada aquí. Es realmente difícil conseguir grandes jugadores debido a que vivimos en un mundo globalizado en el que es muy complicado esconder tus necesidades. En este momento, todo el cono sur del continente sabe que el América de México (como nos conocen) estará urgido de jugadores importantes para reforzar la plantilla tan pronto como sea posible. Esto hará que las cartas de los jugadores alcancen precios elevadísimos que seguramente las Águilas terminarán pagando sin recibir la calidad correspondiente al costo.
Ilustremos lo anterior con un ejemplo. Si Jaguares, Atlante o Morelia preguntan por X jugador, les dicen, cuesta 10. Si el América pregunta por el mismo jugador, le dicen que cuesta 15, pero, con la condición actual del equipo azulcrema, no faltará el que pida 20. De esta forma, se termina pagando 20 por un jugador que en realidad costaba 10 y que por tanto, nunca rendirá como uno que cueste realmente 20. De ahí es que llegan tantos fiascos a Coapa. Lo que se paga corresponde en muy pocos casos a la calidad real del jugador.
Esto es lo que pasa cuando por tantos años dejas de hacer bien las cosas. Juegan con tu necesidad. A ningún extranjero le ilusiona vestir la camiseta del América porque los de Coapa se han encargado de destruir la imagen de equipo grande y poderoso que nunca faltaba a los torneos importantes del continente. Hoy por hoy se nos considera una mina de oro y nada mas. Cuando en los noticieros se habla del "poderoso América de México" es mas bien por el tema económico y porque está Televisa detrás del equipo. Nada mas.
Hablar del resto del mundo para buscar refuerzos, es perder el tiempo. Al fútbol mexicano no le interesa ser competitivo a nivel global. Los dueños son felices con sus torneos caseros con doble liguilla que "son muy emocionantes". Por esto mismo, no hay visorías en África, Asia o en ligas exóticas de Europa. Está perfectamente definido el sistema: los equipos de media tabla traen extranjeros que no funcionan tan mal y posteriormente se los venden a los equipos ricos en una fortuna para que después terminen mal vendiéndolos por fracasar. Esto es lo que gusta a los dirigentes, su fútbol, sus reglas, que todo quede entre amigos. Siempre aislados del mundo. El América forma parte de este juego y es por ello que por mas convenios inútiles que hagan, nunca va a pasar algo extraordinario con el tipo de jugadores bastante medianos que llegan a México.
De esta forma, se vislumbra un panorama no muy brillante para las Águilas en su versión 2012. Entre mexicanos o extranjeros de otros equipos que no funcionan y sudamericanos por los cuales se pagan varios millones de dólares que no corresponden a su calidad, la directiva azulcrema tendrá una misión prácticamente imposible para armar al equipo.
Quizá la solución más viable sea arriesgarse con la cantera y contratar tres o cuatro extranjeros que cuesten 30 aunque su calidad sea de 20. Siempre será mejor contratar poco de gran calidad que cantidad de dudosa procedencia. Esto es lo que pasa cuando se deja un barco a la deriva por tantos años. Todo está resquebrajado, roto, oxidado y a punto de hundirse al fondo del mar. En casos como este, lo mejor es dejar hundir al barco con todos sus irremediables defectos y reemplazarlo por uno nuevo.
Ese es el camino que las Águilas deberían seguir si algún dia tienen la intención real en volver a ser el glorioso América.



