Tres largos años tuvieron que transcurrir para que nuestras Águilas regresaran a un torneo al que nunca deberían dejar de asistir: La Copa Libertadores de América. Una competencia que realmente disfruto por dos razones: la primera es que me gusta que nuestros azulcremas visiten las canchas sudamericanas tan llenas de pasión y ambiente hostil de la hinchada rival que definitivamente se hace sentir y la segunda es que nos permiten disfrutar de partidos de las Águilas entre semana así que prácticamente es un buen trato para la hinchada azulcrema volver a participar en este torneo.
La primera aventura libertadora ocurrió hace prácticamente doce años. Las Águilas compartieron grupo con GREMIO (BRA), VASCO DA GAMA (BRA) y GUADALAJARA (MEX). Naturalmente nuestros azulcremas avanzaron a la siguiente ronda dejando en el camino a las Chivas que fiel a su costumbre, fueron a conocer Sudamérica y hacer el ridículo. Los 8vos de final serían la instancia que nos dieran las gracias por participar después de no poder obtener ventaja en el juego de ida ante River Plate que terminó 1-1. Un polémico arbitraje y la falta de experiencia en competiciones sudamericanas en el juego de vuelta terminaron con la ilusión americanista. Santiago Solari marcó el único tanto del encuentro y con ello, el boleto de vuelta a casa con las manos vacías.
Dos años mas tarde, las Águilas regresaban a la máxima justa continental con renovados bríos y con un poco más de experiencia para disputar la copa. El resto del grupo lo conformaron CORINTHIANS (BRA), OLIMPIA (PAR) y LDUQ (ECU). Fueron los brasileños los que naturalmente sobrevivieron a la etapa grupal junto a nuestros emplumados. En esta oportunidad se llegó a la etapa de semifinales, algo impensado para la CONMEBOL pero no para nuestro equipo. Boca Juniors nos daría una épica sacudida en La Bombonera al imponerse 4-1 y con ello prácticamente terminar abruptamente nuestra participación en el torneo. Lo que los argentinos no sabían es que el América de México acompañado de su siempre fiel hinchada les tenían una sorpresa. José Luis Calderón, eterno verdugo de los xeneizes marcaba el 3-0 que ponía el global 4-4 que daba el pase a las Águilas por el gol de visitante. Para nuestra triste fortuna, una mala marcación en un saque de esquina permitió a Walter Samuel suspenderse en el aire y marcar un gol de cabeza casi a la entrada del área ante la incredulidad de 100 mil almas que veían el sueño de la final desvanecerse. Boca Juniors se salió con la suya.
Las Águilas habían tomado un ritmo de participar un año si y un año no en la Copa. El 2002 marcó el regreso con sed de revancha para los azulcremas que en esta ocasión compartían grupo con RIVER PLATE (ARG), TALLERES (ARG) y CORTULUÁ (ECU). Los de Coapa fueron una máquina durante toda la competencia al grado de terminar invictos la fase grupal con saldo de 5PG y 1PE. Las semifinales nos dieron la bienvenida por segunda ocasión consecutiva al ponernos en el camino a un desconocido equipo brasileño que respondía al nombre de Sao Caetano. Dudo que quedara algún americanista que no viera la final mas cerca que nunca. Mas lejos no podíamos estar de la realidad. Un marcador de 2-0 en contra en el juego de ida nos devolvió a la realidad y para la vuelta en el Azteca un América sin ideas apenas pudo empatar a uno para despedirnos amargamente por tercera ocasión de la Libertadores. El parón mundialista afectó muchísimo al cuadro mexicano que hasta ese entonces se había visto con paso arrollador en la competición y siempre quedará esa duda sobre si el América hubiera salido campeón si el torneo no se hubiera detenido.
La vida siempre da revanchas. Después de la eliminación de la edición 2002 del torneo, las Águilas complementaban el grupo con SAO CAETANO (BRA), PEÑAROL (URU) y THE STRONGEST (BOL). Se venció a los brasileños en los dos enfretanmientos y los emplumados ganaron el grupo lo que obligó a los brasileros a disputar una especie de repesca para los 8vos de final. El resultado de esa repesca fue que nos volveríamos a ver las caras con los amazónicos en los octavos de final. La historia no fue muy distinta que la edición anterior. Las Águilas cayeron 2-1 en el encuentro de ida pero parecía fácilmente remontable para la vuelta. Reinaldo Navia a los 20' del primer tiempo batía al cancerbero brasilero para hacernos soñar con una remontada que nos instalaría en cuartos de final y al fin cobrar venganza de la eliminación anterior. Nuevamente estábamos muy lejos de la realidad. Un veloz contragolpe que culminó con un tanto de Triguinho sepultó por cuarta ocasión el sueño libertador.
Para la edición 2007, los azulcremas se verían las caras con LIBERTAD (PAR), BANFIELD (ARG) y NACIONAL (ECU). Mexicanos y paraguayos avanzaron a la siguiente ronda. Las Águilas dieron cuenta con facilidad del Colo Colo (CHI) en octavos y Santos (BRA) fue el rival que nos tocó en los cuartos. Un decepcionante 0-0 en la ida jugada en el Azteca prácticamente nos despedía de la Copa. El gigantón Bilos nos hacía pensar lo contrario al adelantar al equipo en tierras brasileñas pero el sueño duró solo unos instantes que tardaron los amazónicos en dar la vuelta al marcador y enviarnos a casa quedando solamente entre los mejores ocho del certamen. Con todo y la eliminación temprana, Salvador Cabañas se alzó como el goleador del certamen con 10 dianas.
La última gran aventura azulcrema en tierras sudamericanas de las Águilas nos volvía a hacer soñar seriamente con la final. En aquel entonces, el grupo estuvo conformado por RIVER PLATE (ARG), UNIVERSIDAD CATÓLICA (CHI), SAN MARTÍN (PER) y la lógica colocó a argentinos y mexicanos en la siguiente ronda. América ocupaba los últimos puestos del torneo mexicano, la Libertadores era lo único que le quedaba en aquel entonces para intentar recuperar algo del prestigio perdido en los últimos años. El Flamengo (BRA) sería nuestro rival en octavos de final. Un rival nada fácil para un alicaído equipo americanista. El 2-4 recibido en la ida marcó el final de Ruben Omar Romano como timonel águila. Juan Antonio Luna entró al quite declarando que lo suyo era ir a cerrar dignamente el torneo al mismísimo Maracaná. Lo que el "cabezón" Luna no sabía es que Salvador Cabañas tenía otros planes. Ni el más optimista de los americanistas imaginaba que se pudiera dar vuelta al marcador. Sin embargo, una magnífica actuación de Cabañas que marcó dos tantos y otro más por cortesía de Esqueda daban el 3-0 definitivo que ponía a los azulcremas en cuartos de final. La inercia del triunfo nos llevó a dejar en el camino al Santos (BRA), nuestro verdugo en la edición 2007. El 2-0 conseguido en casa fue suficiente para ir a tierras amazónicas en donde se cayó 1-0 pero el global nos dió el ansiado pase a semifinales. La Liga Deportiva Universitaria de Quito (ECU) parecía un rival a modo después de dejar en el camino a dos históricos brasileños. El marcador para el juego de ida fue de 1-1 y en la vuelta había que anotar si no queríamos quedar fuera por gol de visitante. Los ecuatorianos aprovecharon este hecho y haciendo uso de marrullerías fueron consumiendo los 90 minutos que terminaron con empate a cero y nuestra ilusión de instalarnos en la final de Copa Libertadores se volvió a esfumar. Cabañas volvió a quedar campeón de goleo por segundo año consecutivo.
Este fue un recorrido sobre nuestro andar por el continente a lo largo de todos estos años. Si disfrutaste esta lectura tanto como yo escribiéndola es que eres un apasionado de Copa Libertadores y dentro de pocos meses estaremos sintiendo la emoción nuevamente de estar en tan prestigioso y difícil torneo.
Y dale alegría alegría a mi corazón
Lo único que te pido al menos hoy
La copa libertadores es mi obsesión
Tendrás que dejar el alma y el corazón
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