(1) Un mejor torneo. Esto es definitivo. Después del penoso décimo séptimo lugar del torneo anterior, urge regresar a los primeros planos. Como aficionados estamos cansados de dar todo nuestro apoyo de forma incondicional semana a semana para que el equipo se comporte de esta forma tan lamentable. El campeonato mexicano no es nada del otro mundo. Lo único que ha cambiado es que ahora hay más equipos ricos y con ello, la calidad de los planteles es más pareja, pero, a pesar de ello, las Águilas tienen la afición, la historia, las instalaciones, el estadio y todo lo necesario para hacer mejores papeles que lo que han entregado los últimos años.
(2) Una defensa de verdad. En el fútbol siempre te van a marcar goles, no importa que tan bueno seas. El rival cuenta y eventualmente tendrás que sacar del fondo de tu marco algunas anotaciones. El problema es que a las Águilas les marcan goles de risa. Pareciera que cualquier delantero que se lo proponga nos marca gol sin gran esfuerzo. Esto tiene que corregirse inmediatamente. La defensa tiene que volver a imponer respeto. El balón o el hombre. Nunca los dos. Esperemos que con la llegada de Vizcarrondo recuperemos a Mosquera y podamos presumir tener a la mejor defensa central de México.
(3) Un capitán en toda la extensión de la palabra. Es una burla para el americanismo que bodrios de la talla de Vicente Sánchez y ahora Daniel Montenegro luzcan tan importante distinción en el brazo. El capitán debe ser un líder y ejemplo a seguir. Es un futbolista que debe estar siempre con la cabeza fría para alentar a los compañeros y dejar todo en la cancha. Muy lejos quedan esos tiempos en los que americanistas como Alfredo Tena o Cuauhtémoc Blanco eran los capitanes de las Águilas. Jugadores que fueron prácticamente el corazón del equipo. Ojalá Herrera rectifique y otorgue el brazalete a alguien que lo merezca.
(4) Un técnico cuerdo y con recursos. Después de ver desfilar a gente como Lapuente y Reinoso quienes creen que en el fútbol aún hay cosas por inventar, es tiempo de apostar por el sentido común y hacer las cosas de forma correcta. Ya basta de casarse con futbolistas como Layún o Valenzuela. Es hora de colocar en la cancha a los once que ganen el puesto durante la semana. De la misma forma, es hora de dejar los planteamientos defensivos. El América está diseñado para atacar. El que se dice equipo más grande de México no puede salir a especular jornada tras jornada. Los que deben preocuparse son los rivales. Nosotros no.
(5) Un Christian Bermúdez cargando con el equipo. Del Hobbit se han dicho muchas cosas. Que proviene de un equipo chico, que la camiseta del América lo va a enterrar y demás especulaciones que tanto gustan a aficionados y medios deportivos. La realidad es que hasta no verlo de forma oficial dentro del terreno de juego, no podemos asegurar nada. No creo ser el único que piensa que Christian con su movilidad y buen trato al balón puede ser el enlace definitivo entre la media y la delantera. Solo tiene que dejar atrás todos esos mitos que rodean al América y ponerse a jugar fútbol.
(6) Un Christian Benítez goleador. Marcar o morir. No hay más para el Chucho quien ha quedado a deber terriblemente en el torneo anterior errando goles increíbles y enviando a las nubes un par de penas máximas. Considerando el parado de Herrera, se necesitará a la mejor versión de Benítez para que el América vuelva a figurar entre las mejores ofensivas. Con la movilidad de Cárdenas por la izquierda más los balones que salgan de los pies de Bermúdez y Montenegro, oportunidades de gol no le van a faltar para consagrarse líder de goleo.
(7) Un Estadio Azteca imbatible. El equipo necesita volver a hacer de su casa una fortaleza implacable. Es imposible aceptar que un templo del fútbol con un césped maravilloso y unas instalaciones de primer mundo beneficie mas a los rivales que al propio América. El Azteca es nuestra casa y ningún equipo debería poder salir vivo de ahí. No se puede aspirar a absolutamente nada cuando ni en tu propia casa eres respetado.
(8) Mayor juego de conjunto. Una de las cosas que deben fastidiar a un aficionado es escuchar "el América depende de sus individualidades". Desde hace muchos años esa frase no deja de dar vueltas en mi cabeza. ¿Es posible que en tantos años haya sido imposible para las Águilas jugar como un verdadero equipo? Si equipos con jugadores inferiores en el papel pueden conseguirlo, ¿por qué nosotros no? Afortunadamente, parece que Herrera priorizará el juego en equipo antes de apostar por alguna genialidad de alguno de sus cracks.
(9) Cero campañas publicitarias ridículas. No queremos volver a saber nada sobre El América es grande, muy grande. La grandeza se demuestra cada fin de semana sobre el terreno de juego. Nuestras vitrinas son la prueba ferviente de ello. El buen fútbol es lo único que nos otorgará de nuevo el respeto de los rivales. Nada mas.
(10) Una directiva funcional. Esperemos que esta extraña división de poderes a nivel directivo otorgue buenas cuentas. Manejar al América no debe ser cosa fácil y en primera instancia, parece acertada la decisión de separar lo deportivo de lo comercial. Ojalá gente como De Luisa y Peláez se dediquen a buscar solamente lo mejor para el equipo y no solamente beneficio para sus bolsillos.
Americanista. Rockero. Geek. Cinéfilo. Lector. Twitter-addict. Webmaster de NidoAzulcrema.com 

