
Todos recordamos, con tristeza, lo que sucedió el 25 de enero de 2010. Ese día Salvador Cabañas recibía una cobarde agresión que lo dejaba al filo de la muerte. Milagrosamente, “Chava” logró vivir pero su carrera profesional no.
El “Mariscal” era un referente de la Selección Paraguaya que se preparaba para jugar el Mundial de Sudáfrica, mientras que en el América, Salvador era el mejor jugador que teníamos, al grado de que se habla que podría abandonar el equipo para enrolarse a la Liga Premier de Inglaterra.
Sin embargo, lo acontecido en el “Bar Bar” dio al traste con todo. Salvador tuvo que dejar las canchas para concentrarse en sobrevivir y rehabilitarse de la mejor manera. Ahora, sorprendentemente, ha vuelto a sus raíces y ha fichado para el 12 de Octubre de su natal Paraguay, pero su carrera nunca será la misma.
Paradójicamente, el ataque a Salvador Cabañas afectaría devastadoramente la carrera de un joven que seguramente ese 25 de enero en la madrugada estaba en su casa dormido ajeno a lo que pasaba y con la ilusión de tener una vida profesional exitosa.
Antonio López, canterano azulcrema, nunca imaginó que su debut en el primer equipo llegaría gracias a una desgracia.
El centro delantero tenía ya, a su corta edad, una carrera sólida en las fuerzas inferiores del América. Alfredo Tena siempre que tuvo oportunidad habló bien del canterano, tenía mucha fe en que López triunfaría en las Águilas, sin embargo, la forma en que apareció en el primer equipo no fue la más óptima, y entre la sombra de Salvador Cabañas, entrenadores que no confiaban en los chavos, la impaciencia de la afición y una directiva sin visión, la carrera de “Tony” se fue para abajo.
Mientras el América en 2008 tenía su peor torneo en la historia, López iniciaba su carrera azulcrema en la filial de la Tercera División. “Tony” también jugó en la Segunda División, en la Primera A con el Socio Águila y finalmente con la Sub-20. En su instancia en las categorías inferiores y filiales, López anotó 37 goles en alrededor de 110 partidos, siendo su mejor torneo el disputado con la Sub-20 en el Apertura 2010 donde hizo 9 anotaciones y disputó 14 encuentros.
Antonio López debutó con el primer equipo durante el Bicentenario 2010 en la jornada 4 ante el Atlas, entrando de cambio al ‘63 por el "Jagger" y 12 días después de la agresión a Salvador Cabañas. Un mes después, ante Querétaro en la Jornada 9, anotaría su primer gol en primera división, y ese mismo día se daría el lujo de hacer un par de goles más, un llamado “hat-trick”. Ese Bicentenario 2010, ante la necesidad de goles, “Tony” jugó 10 partidos (7 como titular) y además anotaría un par de goles más, uno al Pachuca y otro a Jaguares. En total, en su primer torneo, anotaría 5 tantos. Ese mismo torneo, Ángel Reyna fue el mejor goleador azulcrema con 7 anotaciones.
Ante la salida de “Chucho” Ramírez y la llegada de Lapuente, quien trajo sorpresivamente de regreso a Matías Vuoso, el canterano azulcrema en el Apertura 2010 tuvo que conformarse con aparecer de cambio en 5 partidos donde no puedo hacer nada importante, mientras que en el Clausura 2011 nada más jugó una vez ante el Morelia. Para el Apertura 2011, superando los 20 años que no le permitían jugar más con la Sub-20, López pasó al Puebla donde participó un torneo sin pena ni gloria. Para este torneo, el Clausura 2012, “Tony” ya no apareció en la lista de la plantilla registrada ante la FEMEXFUT del Puebla.
En la Copa Libertadores 2011, López pudo jugar unos minutos en el partido ante el Nacional en la misma cancha del Azteca. Ese día "Tony" falló un gol cantado enfrente de la portería que no tenía arquero, ese fue el momento en que su destino se marcó y su fin como americanista se determinó. La poca afición en el Estadio se le fue encima en abucheos, después de eso aparecería en la cancha una última vez con el primer equipo azulcrema en el torneo de Liga para no regresar.
“Tony” López tuvo que enfrentar en su corta carrera la difícil situación de sustituir a Cabañas, cosa que obviamente no haría, sin embargo, la afición fue poco paciente con él y lo terminaron crucificando. Críticas de que era torpe, lento y sin gol llegaron por doquier. Se llegó a decir que sólo anotó cinco goles en su primer torneo y tres en un solo partido, cosa que no lo hacía un buen delantero.
Pero es importante destacar que meter 5 goles en el América es algo común, de hecho, es casi la cuota básica de algunos “consagrados”. En el Apertura 2010 Vuoso hizo 10 goles, pero Vicente Sánchez realizó 5 siendo el segundo mejor anotador del equipo. En el Clausura 2011 Reyna hizo 13 tantos, mientras que Vuoso 7, seguidos por Vicente Sánchez con 5 otra vez. En el Apertura 2011, el “Chucho” anotó 8 veces, mientras que el “Rolfi”, segundo mejor anotador del América en ese torneo, anotó 4.
Como podemos ver, 5 tantos realmente no son tan malos, y más si tomamos en cuenta el tiempo que López estuvo en la cancha en el Bicentenario 2010. Por otra parte, hacer un “hat-trick” no es cosa fácil. En el América desde el 2009 sólo 3 jugadores más lo han podido hacer (Chava, Reyna y Benítez).
A mí “Tony” siempre se me hizo un jugador que tenía gran futuro, si su debut se hubiera dado en otras circunstancias y se le hubiera dado el seguimiento correcto seguramente hubiera podido hacer una buena carrera en el América, especialmente cuando vemos que Vuoso y Daniel Márquez son los centros delanteros que tiene este equipo el día de hoy.
Pero lamentablemente para López, la afición nunca dejó de pensar en el “Mariscal”, los directores técnicos estaban más preocupados en salvar su chamba que en jugársela con los chavos y la directiva simplemente lo desechó cuando ya no tuvo cabida en la Sub-20.
Así fue la breve carrera azulcrema, afectada por una bala, del hombre que alguna vez Alfredo Tena veía como el centro delantero titular del primer equipo de las Águilas.



