Saludos, amigos de Nido Azulcrema. La última vez que me dirigí a ustedes dejé esta pregunta en el aire: con Reinoso, ¿hasta dónde llegará el América? Y es que si bien “el maestro” es americanista a morir, tiene pelotas, le gusta jugar ofensivo y, definitivamente, es mucho mejor opción que el nefasto Lapuente, el América no tenía plantel cuando tomó las riendas don Carlos. Vamos, no tenía plantel desde el comienzo mismo de la temporada. De hecho, hace mucho tiempo que no tiene plantel. Por eso planteaba yo la pregunta: ¿hasta dónde se llegaría con Reinoso dado que el equipo en sí es una basura? ¿Habría éxito en la Libertadores? ¿En la liga? ¿Fracaso en ambos torneos?
La realidad fue contundente: no se llegó a ningún lado. Honestamente, creo que no fue culpa de Reinoso aunque, también siendo honestos, nunca entendí por qué no banqueó, para siempre, al “topo” Valenzuela, por qué le tiene tanta fe al fracasado de Vicente Sánchez y por qué volvió a alinear a BaVuoso cuando estaba claro que sobraba y que se jugó bien cuando estuvo suspendido. Eso nunca lo comprendí, pero, creo que, a pesar de esas decisiones, lo que ocurrió esta temporada no fue culpa del “maestro”. Incluso, estoy convencido de que, si se le da chance de quedarse otro torneo y se contrata de acuerdo a lo que él pida, el América podría ser mucho más competitivo.
Pero para que ocurra lo anterior, o cualquier cosa que signifique mejorar, se requiere que el señor Azcárraga Jean se deje ya de ESTUPIDECES y corra, de inmediato, a Michel Bauer, quien es buena persona y es bien intencionado, pero, no sabe NADA de futbol. Por eso, por ejemplo, se ha rodeado de tremendos PETARDOS, como Ordiales y compañía, cuestión que ha resultado en que, dejando de lado a Mosquera y a Rosinei, contrataciones que, ahora apreciamos, fueron más por suerte que por buen tino, los jugadores contratados en la era Bauer han sido un total, rotundo y absoluto engaño. Sí: un insulto a la afición, a la playera, a la institución.
Montenegro, Oliveira, Sánchez, Vuoso, Valenzuela, Lapuente mismo, el “pelado” Díaz, “Chuchito” Ramírez y un largo y doloroso etcétera han sido un fiasco. Y esto no es culpa más que de Bauer y sus achichincles. Por supuesto, en última instancia, insisto, todo es responsabilidad de Azcárraga pues no se pone las pilas. Así, permite que el América sea manejado como si no fuera un equipo de futbol sino una marca y nada más. Por cierto, señor Azcárraga, sígale así y, tarde o temprano, esa marca no va a valer nada: ¿hasta entonces va a reaccionar Usted?
Otro año tirado a la basura. Esperemos que Bauer tenga los “blanquillos” para renunciar y, si no los tiene, entonces que, por fin y como tenemos temporadas y temporadas exigiéndolo, Azcárraga sí los tenga para ponerlo patitas en la calle. Y luego, que Reinoso sea entrenador de nuevo, pero, empezando desde cero, es decir, que se le permita diseñar al equipo. Si no, entonces que Reinoso mismo sea presidente del club, que Luna sea entrenador, que Brailovsky y Zague funjan como directores deportivos, que Tena, Adrián Chávez y Cristóbal Ortega sean incluidos en el esquema del equipo como en una especie de Consejo de Asesores o una figura así y, por supuesto, que regrese Blanco a Coapa. Que quede claro que no deseo que Blanco vuelva para jugar sino para que levante el perfil psicológico de los jugadores, es decir, para que ande por ahí y por acá dando consejos a los chavos, transmitiéndoles lo que es el americanismo, guiándolos en lo futbolístico, etcétera. Y a ver si así se logra algo.
Nos vemos, pues, la temporada que viene. Eso sí: ojalá que a ti, y a tus cuates, ya no los veamos, Bauer.


